Premoniciones contra un asesino serial

El cuerpo de Jana Morton estuvo enterrado cuatro años en el bosque de Burlington, y la información para hallar el cuerpo fue proporcionada por alguien que conocía la ubicación exacta de la tumba clandestina de la mujer

POR José Luis Durán King

 El cuerpo de Jana Morton estuvo enterrado cuatro años en el bosque de Burlington, y la información para hallar el cuerpo fue proporcionada por alguien que conocía la ubicación exacta de la tumba clandestina de la mujer

PremoniciónDos víctimas de Robert Mitchell Foust (host-39.242.54.159.gannett.com)

La mañana del 13 de febrero de 2009, Jana Morton, de 39 años, llamó a su madre para decirle que pensaba visitarla por la tarde, después de salir del trabajo. Fue la última llamada telefónica que la señora Sherry Cloninger recibió de su hija. A partir de que se levantó el reporte de la desaparición de Jana –dos semanas más adelante, pues la mujer solía perderse durante varios días—, Cloninger comenzó una búsqueda que se prolongó por cuatro años, hasta que la tarde del 25 de mayo de 2012 la policía tocó a su puerta para notificarle que habían encontrado el cadáver de Jana, envuelto en una sábana, en una zona boscosa de Burlington, Carolina del Norte.

La señora Cloninger demostró tener dones premonitorios. Meses después de la desaparición de Jana, en una entrevista concedida al diario Times-News, la mujer explicó: “Al conducir a Burlington o a Graham me pregunto si allí estará [Jana]. Veo un tramo de bosque o un estanque y me pregunto si puede estar allí. Es algo constante. No estoy tratando de aceptar el hecho de que ella se ha ido. Lo único que quiero es saber dónde está”. Más adelante, en la misma entrevista, publicada el 4 de octubre de 2009, Cloninger suplica que si alguien conoce el paradero de Jana, acuda con las autoridades a proporcionar esa información.

Efectivamente, el cuerpo de Jana Morton estuvo enterrado cuatro años en el bosque de Burlington, y la información para hallar el cuerpo fue proporcionada por alguien que conocía la ubicación exacta de la tumba clandestina de la mujer: Robert Mitchell Foust, quien desde 2010 purga una condena de 40 años por violación en primer grado. En 1987, Foust fue acusado y convicto por un asesinato en segundo grado, y aunque también fue condenado a 40 años de prisión, obtuvo su libertad bajo palabra en 2000.

En la desaparición de Jana Morton, Foust siempre fue el sospechoso común, ya que, cuando la policía halló el auto de la mujer, en el interior encontró una nota a nombre de Foust, que en ese entonces trabajaba en un taller mecánico. El hombre fue interrogado en torno al caso, pero él siempre negó cualquier vínculo adicional al del servicio mecánico. Y como no se sabía que había sido de la mujer, la policía no tuvo elementos para culparlo. Aun así, menos de una semana después de la desaparición de la mujer, Foust ya estaba nuevamente en la prisión, acusado de abuso sexual.

El progreso en las investigaciones de otro caso de desaparición vincularon a Foust con el asunto de Jana, por lo que el sospechoso solicitó que se le permutara la pena de muerte por la prisión de por vida si aportaba la información que condujera a recobrar el cuerpo de Jana. En septiembre de 2008, Tara Liner fue reportada como desaparecida. Su cadáver fue hallado por unos cazadores en enero de 2009, a la orilla de una carretera del condado Alamance, en Carolina del Norte.

La vida de Jana Morton fue problemática. La adicción a ciertas drogas la mantuvo hasta su edad adulta. El día de su desaparición, al parecer acudió a un taller mecánico para que arreglaran una falla en el eje de su auto. Allí conoció a Foust. Es posible que el gusto por las drogas haya vinculado a esta pareja, pues en el auto de Jana, además de la nota a nombre de Foust, había cajas de comida rápida. Jana lo ignoraba, pero entre los amplios registros criminales del mecánico figuraba el de violador serial.

Con la solución de las desapariciones y homicidios de Jana Morton y Tamara Liner, la policía de Carolina del Norte solucionó dos casos fríos, pero abrió otros más, pues Robert Mitchell Foust es sospechoso de cuatro homicidios más, cuya investigación está en curso.