El patriota que estrangulaba mujeres

Al igual que la mayoría de los homicidas seriales, Gennadiy Mikasevich conservaba “trofeos” de sus presas. Después de sacrificarlas, les sustraía dinero y conservaba objetos que él consideraba de valor, algunos de los cuales sirvieron de regalo para su esposa

POR José Luis Durán King

 Al igual que la mayoría de los homicidas seriales, Gennadiy Mikasevich conservaba “trofeos” de sus presas. Después de sacrificarlas, les sustraía dinero y conservaba objetos que él consideraba de valor, algunos de los cuales sirvieron de regalo para su esposa

Mikhasevich_1The 10 Worst Serial Killers of the 20th Century (www.lifedaily.com)

Aunque para el público extranjero, Andrei Chikatilo es considerado el primer homicida serial reconocido por el monolito judicial de la Unión Soviética, en realidad ese honor correspondió Gennadiy Mikasevich. El primero de estos dos criminales desplegó su actividad entre 1978 y 1990 en Rostov (localidad ubicada a casi 200 kilómetros de Moscú), asesinando al menos a 56 personas, entre las que figuraron varios menores de edad. Al ser encontrado culpable de 53 homicidios, Chikatilo fue ejecutado de un balazo en la nuca en febrero de 1994.

En ambos casos, los criminales pertenecieron al Partido Comunista Soviético, eran hombres aparentemente respetables, casados, con hijos y con empleo. Chikatilo era maestro de primaria, mientras que Mikasevich se desempeñaba como jefe de un taller de motores y como policía voluntario, patrullando su localidad de origen, Polotsk, en Bielorrusia.

Sin embargo, Mikasevich aún era soltero cuando cometió su primer homicidio. En mayo de 1971, después de estar un tiempo en el ejército, el hombre regresó a su comunidad sólo para enterarse que la mujer que fue su novia por varios años había contraído matrimonio. De acuerdo con sus declaraciones hechas casi 15 años después de este suceso, caminó hacia el domicilio que compartía con sus padres. Su idea inicial era suicidarse, sólo que en el trayecto conoció a una joven, a quien arrastró al interior de un bosque para violarla y asesinarla mediante estrangulación, técnica que caracterizó su modo de operar.

Al contraer matrimonio en 1976, Mikasevich ya tenía varios homicidios en su haber. Fue perfeccionando su método, y contar con auto (un Zaporozhets color rojo) le permitió visitar locaciones aisladas, donde sacrificó al menos a 32 mujeres en un lapso de 14 años. Las autoridades judiciales no pudieron clarificar si el delincuente fue el autor de cuatro homicidios más, de mujeres que fueron halladas decapitadas en la zona que Mikasevich siempre merodeó.

 

Mikhasevich_2Gennadiy Mikasevich (murderpedia.org)

Al igual que la mayoría de los homicidas seriales, Mikasevich conservaba “trofeos” de sus presas. Después de sacrificarlas, les sustraía dinero y conservaba objetos que él consideraba de valor, algunos de los cuales sirvieron de regalo para su esposa. Curiosamente, cuando condujo a la policía al lugar en el que almacenaba sus “trofeos”, los agentes encontraron varias tijeras que pertenecieron a las mujeres asesinadas.

La policía investigaba la cadena de homicidios desde 1973. En 14 años que duró abierto el caso, 12 hombres fueron culpados de los delitos y dos de ellos incluso fueron ejecutados por faltas que nunca cometieron. La burocracia soviética no aceptaba que en sus fronteras hubiera un homicida serial, por lo que los investigadores incriminaron a varios inocentes. Finalmente, a principios de los años 80, el agente Nikolay Ignatovich reconoció la presencia de un asesino serial en la Unión Soviética.

Misakevich siempre estuvo al tanto de las investigaciones judiciales, ya que, por ser policía voluntario, participó en las pesquisas de sus propios homicidios. Para que la atención no se centrara en él, pues varios testigos dijeron que habían visto un Zaporozhets rojo cerca de los lugares del crimen, el hombre envió una carta ¡manuscrita! a la policía a nombre de una organización llamada “Patriotas Vitebsk”, que presuntamente tenía como misión asesinar a mujeres adúlteras.

La letra manuscrita fue cotejada por la policía con algunos documentos del taller del sospechoso, poniendo fin a casi 15 años de pesadilla. Masukevich fue ejecutado en un bosque de la región el 3 de febrero de 1988.