La tragedia griega presente en la cartelera de Teatro en Madrid

Pero, bueno, no me montes una escena, estamos hablando de una tragedia, y de Eurípides, por lo que sería erróneo suponer que la obra termina con el sacrificio de Políxena y la esclavitud de la anciana reina…

Hécuba y PolixemaHécuba y Polixena de Merry-Joseph Blondel (Francia, París, 1814)

Es tiempo de teatro en Madrid, y la cartelera de esta ciudad sigue sorprendiendo por su variedad, aunque en esta ocasión hay que destacar que, al menos el Teatro Español, no ha olvidado a los clásicos, y no sólo eso, ha elegido a uno de los autores más clásicos, al griego Eurípides, cuya obra Hécuba es una verdadera tragedia que incluye entre sus elementos, intriga, traición, muerte y, para no salirse del estilo helénico, la ira de los mismísimos dioses.

La versión corresponde a Juan Mayorga y es Juan Carlos Plaza quien con talento dirige a una magistral Concha Velasco.

De acuerdo con la tragedia escrita por Eurípides en el año 424 a. C., antes de la toma de Troya, los reyes Príamo y Hécuba envían a su hijo menor, Polidoro, junto con riquezas, a la corte del rey de Tracia, Poliméstor. El objetivo es salvar a Polidoro, aunque la historia tomará un derrotero muy diferente.

Después de que Troya cae, el ejército griego, que entre sus cautivas lleva a Hécuba, se detiene en Tracio para honrar a Aquiles mediante un sacrificio. La joven elegida para el ritual es Políxena, una de las hijas de Hécuba.

Pero, bueno, no me montes una escena, estamos hablando de una tragedia, y de Eurípides, por lo que sería erróneo suponer que la obra termina con el sacrificio de Políxena y la esclavitud de la anciana reina. No, de hecho es a partir de este momento en que la acción se perfila hacia el clímax.

Hécuba llora la muerte de Políxena, pero su dolor aumenta cuando desde la cima donde despide a su hija ve el cadáver de Polidoro –asesinado por Poliméstor, rey de Tracia— flotando en el mar.

Cuando el héroe Agamenón aparece para consolarla, Hécuba le cuenta que su hijo Polidoro ha sido asesinado. Ambos deciden vengar la muerte del joven.

Supuestamente apesadumbrado por la caída de Troya, Poliméstor acude con Hécuba, a quien miente diciendo que Polidoro aún vive. Lo que Poliméstor ignora es que Hécuba ya ha montado una escena que está a punto de desplegar.

Hécuba habla con Poliméstor de unos grandes tesoros escondidos en un túnel de Ilión y en las tiendas de las cautivas troyanas. Cegado por la codicia, Poliméstor y parte de sus tropas van por las riquezas, sólo que al llegar al lugar indicado son acuchillados por las feroces troyanas.

En su agonía, Poliméstor lanza una profecía anunciada por Dionisio: Hécuba será convertida en perra, al tiempo que su hija Casandra y Agamenón morirán en manos de la mujer de éste, Clitemnestra.

Con todos los elementos de la tragedia griega, Hécuba se ha convertido, con el paso de los siglos en sinónimo del amor de madre extremo, de la mujer que es capaz de morir con tal de cobrar venganza.

Fotografía de portada: http://www.panoramaaudiovisual.com/