Los robots de Karel Čapek

Las máquinas de Čapek comienzan como esclavos aunque después gobernarán el mundo, conducirán a sus amos humanos al borde de la extinción y contribuirán en la evolución de algunos de los mejores sentimientos humanos

POR Steve King

 Las máquinas de Čapek comienzan como esclavos aunque después gobernarán el mundo, conducirán a sus amos humanos al borde de la extinción y contribuirán en la evolución de algunos de los mejores sentimientos humanos

RobotImagen de la puesta en escena original RUR. Curiosidades: Etimología robot (www.datosfreak.org)

En un teatro de Praga, hoy República Checa, Karel Čapek presentó el 25 de enero de 1921 la obra RUR. La puesta en escena fue un éxito y pronto se comentó en todo el mundo, además de que la palabra “robot” –parte de las iniciales— se convirtió en una nueva referencia en torno un concepto antiguo. Derivado de la palabra checa para “trabajos forzados”, los robots de Čapek comienzan como esclavos aunque después gobernarán el mundo, conducirán a sus amos humanos al borde de la extinción y contribuirán en la evolución de algunos de los mejores sentimientos humanos.

La intersección de evolución y robótica inspiraron Darwin’ Devices, un estudio de John Long –profesor de biología en la Universidad de Vassar—, en torno a What Evolving Robots Can Teach Us About the History of Life and the Future of Technology (Lo que la evolución de los robots puede acerca de la historia de la vida y el futuro de la tecnología).

Dirigido a los no especialistas, el capítulo final de Long (“So Long, and Thanks for All the Robotic Fish”) termina con una advertencia acerca de la robótica de nueva generación: “La realidad es que los robots que evolucionan son y se crearán para el sector académico, industrial y para propósitos militares. Esto significa que debemos convertirnos en estudiantes de los robots de todo tipo, tanto si los robots son evolucionados, robots autónomos o semiautónomos no evolucionados, y robots militares y controlados de forma remota. Tenemos que entender a los robots para que podamos proceder con la debida cautela y deliberación. Sin secretos. Sin sorpresas”.

 

Tomado de: Barnes & Noble Review. Enero 25, 2014.