Fritz Kahn: el cuerpo humano como una máquina

Kahn explicó en los años 20 procesos biológicos convirtiendo el interior del cuerpo en mecanismos, circuitos, tuberías, laboratorios. Un libro recupera el trabajo del ginecólogo de origen judío, que huyó de Alemania con la llegada de los nazis, que prohibieron y destruyeron su obra publicada

POR Helena Celdrán

 Kahn explicó en los años 20 procesos biológicos convirtiendo el interior del cuerpo en mecanismos, circuitos, tuberías, laboratorios. Un libro recupera el trabajo del ginecólogo de origen judío, que huyó de Alemania con la llegada de los nazis, que prohibieron y destruyeron su obra publicada

Kahn_1La Máquina Humana. Foro de Ayuda Intercambiosvirtuales (intercambiosos.org)

El hombre como palacio industrial muestra el interior del cuerpo humano como un perfecto edificio con tuberías, maquinaria pesada, tanques de acero, indicadores y cintas transportadoras controlados por diminutos expertos dedicados en exclusiva al correcto funcionamiento del sistema. El autor de la ilustración no es un diseñador, sino un médico que ya en los años 20 se dio cuenta del potencial de un buen dibujo para explicar con claridad los miles de procesos que tienen lugar en nuestro cuerpo.

El ginecólogo alemán Fritz Kahn (1888-1968) no subestimaba al público con banalidades ni escatimaba información fundamental. Los procesos biológicos estaban reflejados con naturalidad en aquellas ilustraciones, que siguen capturando la atención del espectador actual desde el primer vistazo. Su imaginación lo convirtió en un pionero de las artes gráficas que unió con eficacia la metáfora con el pensamiento científico; el arte y la medicina, pero el momento histórico hizo que su obra cayera en un injusto y profundo olvido.

 

La ola del antisemitismo

Kahn_2Man as Industrial Palace. Hombre-Máquina. Factor Humano (veronicavera-factorhumano.com)

De ascendencia judía, se vio acosado por la creciente ola de antisemitismo en Europa central. Tras la subida de Hitler al poder en 1933 los nazis prohibieron, confiscaron y quemaron en público los exitosos libros ilustrados que había publicado y le fue vetado el derecho de ejercer la medicina. Escapó de su país natal y residió en Palestina, París y finalmente en Nueva York.

Curiosamente, el nazismo consintió a la editorial de Kahn (que temía enormes pérdidas por la prohibición de los tomos) seguir utilizando las creaciones del autor como si fueran del archivo de la compañía y eminencias médicas del Tercer Reich como Gerhard Venzmer usaron los dibujos, copiándolos y efectuando leves cambios para mostrarlos como suyos.

El libro Fritz Kahn –de la editorial Taschen— reúne en un tomo (disponible en castellano, inglés y francés) la obra del creativo médico, rescatada del olvido hace tan sólo unos años por Uta y Thilo von Debschitz.

Los hermanos eran amigos de Emmanuel (hijo del autor) y descubrieron por casualidad los trabajos de Kahn en una revista rumana. Preguntando a Emmanuel –que tenía almacenado gran cantidad de material de su padre en cajas desde hacía décadas— comenzaron a indagar en la sorprendente creatividad del médico y se enfrascaron en un trabajo documental que culminó con la edición de un libro en 2009 (agotado al poco tiempo de publicarse) y una exposición en 2010 en Berlín.

Estaciones de tren para explicar el volumen de glóbulos rojos en el cuerpo, laboratorios científicos en la cabeza de un hombre para ilustrar las reacciones que provoca oler un asado, la vista general de lo que parece una civilización completa para explicar la formación del tejido óseo… El tomo de Taschen permite de nuevo al público actual acercarse a las ilustraciones y conocer más a través de textos y ensayos sobre la brillante mente de Kahn, que se sirvió de la fascinación por el desarrollo técnico en los años 20 e hizo comprensibles con metáforas industriales procesos biológicos que resultaban abstractos y difíciles de asimilar.

 

Tomado de: 20minutos.es. Noviembre19, 2013.