La cocaína nuestra de cada día

Roberto Saviano es de esos valientes que se atreven a dar a conocer datos que otros por temor callarían. No por nada fue amenazado de muerte tras presentar su novela Gomorra, libro donde hace referencia a la mafia italiana

POR Óscar Garduño Nájera

 Roberto Saviano es de esos valientes que se atreven a dar a conocer datos que otros por temor callarían. No por nada fue amenazado de muerte tras presentar su novela Gomorra, libro donde hace referencia a la mafia italiana

SabianoSaviano l’incorregibile piagnogne (www.azionetradizionale.com)

Que el mundo se mueve bajo el peso de muchos intereses, nos queda claro. Sin importar las consecuencias, los países poderosos intentan a toda costa atrapar a su presa bajo las reglas de un mercado global que sólo conoce la rapiña. Si se mueren unos cuantos miles de ciudadanos, no importa. Desde la guerra que libró Estados Unidos contra Irak, las personas que volaban en pedazos por las bombitas soltadas desde aviones rapidísimos se convirtieron en daños colaterales. Intereses y más intereses. Algunos los conocemos. Otros no. Porque sus mecanismos se mueven bajo la mesa con el antifaz de la política internacional. Entre éstos están los de la droga.

Fue durante los años 80 que el país se repartió entre los recién formados cárteles de la droga. A final de cuentas, como cualquier otro, el de la droga también se trata de un negocio, los que están tras de ella son empresarios con un perfecto organigrama donde la única diferencia es que si alguien se llega a equivocar o va a dar a la cárcel o va a dar tres metros bajo Tierra.

A partir de ese momento el negocio se ha transformado, y si en un principio era la marihuana la que parecía dejar más ganancias, pronto fue la cocaína la que dominó el mundo. Y hay que hacer un recuento de cómo se acomodaron las piezas. Cómo fue que se repartió el pastel entre las autoridades y los narcotraficantes. Es lo que nos presenta el autor italiano Roberto Saviano en CeroCeroCero Cómo la cocaína gobierna al mundo, libro que es una continuación a sus anteriores investigaciones acerca de la mafia y de la droga alrededor del mundo. Es de esos valientes, Saviano, que se atreven a dar a conocer datos que otros por temor callarían. No por nada fue amenazado de muerte tras presentar su novela Gomorra, libro donde hace referencia a la mafia italiana. Ahora mismo va con escoltas. En la parte final del libro señala las complicaciones que le ha dejado cambiar su estilo de vida con tal de dar a conocer el gran deterioro social que genera la droga alrededor del mundo y los intereses que vinculan lo mismo a campesinos, que a guerrilleros, ex militares, gobierno y autoridades.

Roberto Saviano se vale del dato duro pero lo sabe contar. De tal manera que hay momentos en que no se sabe dónde termina la ficción y dónde la realidad. Esa es una muy buena característica de su prosa. Los datos duros, como las estadísticas, reportes generados por distintos organismos, así como su capacidad innata de buen narrador. Indispensable lectura para quien se pregunta cómo demonios comenzó todo, cómo demonios llegaron las cabezas a las discotecas y los cuerpos colgados en los puentes, una violencia que se recrudece día con día con tal de quedarse con las ganancias millonarias que genera el tráfico de cocaína. No miente el autor en el título: la cocaína es la que gobierna en estos momentos al mundo, mientras usted y yo esperamos que las balas no nos alcancen.