La verdad sobre el amor

De entrada parecería un libro más del montón que se inclina por trivialidades, pero recordemos que parte de la historia también tiene detalles así, y que basta nombrar, por ejemplo, El libro del buen amor, para saber que hasta recetario había de las fórmulas para el enamoramiento

POR Óscar Garduño Nájera

 De entrada parecería un libro más del montón que se inclina por trivialidades, pero recordemos que parte de la historia también tiene detalles así, y que basta nombrar, por ejemplo, El libro del buen amor, para saber que hasta recetario había de las fórmulas para el enamoramiento

Amor_1Children’s author Philip Ardagh talks bushy beards and writing (www.parentdish.co.uk)

Querida Lejana:

Te escribo para contarte una novedad. No sé si las cartas sirvan para contar novedades, pero al menos haré el intento. Prometo que esta será la última carta. Si has quemado las anteriores, despreocúpate, ya no perderás tiempo sacando gasolina al viejo Volkswagen que compramos en mensualidades antes del divorcio. Tira la sucia manguera. Enjuaga bien tu boca y no olvides el Astringosol. Puede ser que otro hombre te bese.

Si los recuerdos persiguen te debes sentir atrapada: llamarás nuevamente al abogado y te quejarás de mí, o del Volkswagen, o de la manguera. No quiero que lo veas así. Pensé por un momento, me detuve, fui hasta la ventana: ¿Te acuerdas de lo mucho que hablábamos del amor después de hacerlo? Era parte de nuestro pleonasmo favorito. Es muy difícil de definir. Eso es lo que repetías alzando la ceja a lo María Felix cuando te hacía la misma pregunta cursi: “¿Me quieres?”. ¿Qué es el amor a fin de cuentas, Lejana? Un sentimiento que nosotros nos encargamos de relacionar con el afecto, las emociones, la afinidad entre seres y tantas y tantas definiciones más. ¿Te has vuelto a hacer la pregunta? También sabemos que en torno al amor hay ritos que lo vuelven más emocionante, más atrevido, quizás, y hasta más hermoso, y que todo depende de la fe que tenga la pareja, de sus creencias para poner en acción dichos mecanismos. Recalco este punto para poner en evidencia lo que nos hizo falta.

De esto trata un libro que tuve oportunidad de comprar hoy en la tienda de la playa: La verdad sobre el amor de Philip Ardagh, editado, en una bella edición, por Siruela. ¿Sabes, Lejana?, no es que Philip te proporcione exactamente “la verdad”. Lo intenta. Y mira que lo hace muy bien. ¿Tú te has preguntado por qué el día que cumplimos un año te mandé rosas rojas con el niño de la bicicleta verde, aquel que de regreso murió atropellado por un autobús? Sí, lo sé. Me vas contestar que la costumbre es que un hombre mandé rosas rojas a la mujer que quiere. ¿Se te ocurre que puede ser al revés? Imagina que tú llegas con esa larga sonrisa por la calzada de Tlalpan cargando un enorme ramo de flores. ¿Qué crees que pensarían los demás? Pues mira, también Ardagh nos da respuestas. Lo suyo es como un libro escolar del amor.

Aquella ocasión en que entramos a la joyería sólo para admirar los anillos de compromiso, no se nos ocurrió preguntarnos qué significaba el anillo para dos personas que están enamoradas. Y mira que los vimos de tantas y tantas preciosas piedras. ¿Te acuerdas la cara que puso el joyero judío cuando no nos supo decir qué tipo de piedras eran y cuál era su significado? Pues apoyado en bien diseñadas viñetas, Philip nos ayuda con textos breves, amenos y divertidos.

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Es lo último que te escribo. Eso lo debes de saber. Me entusiasmó la lectura de La verdad sobre el amor. De entrada parecería un libro más del montón que se inclina por trivialidades, pero recordemos que parte de la historia también tiene detalles así, y que basta nombrar, por ejemplo, El libro del buen amor, para saber que hasta recetario había de las fórmulas para el enamoramiento. ¿Y qué me dices del amor cortés? ¿Qué de la poesía amorosa de Quevedo, de Garcilaso de la Vega? ¿Qué de los sonetos amorosos de Shakespeare? Como ya sabes, el amor ha estado presente en la historia de la humanidad. Y mira que nos ha proporcionado momentos de esos que nunca se olvidan. Nosotros los tuvimos. Muchas parejas los tienen. Pero también el amor genera tantas y tantas preguntas. La verdad sobre el amor es una entretenida lectura.

Pensé en nosotros. Podría recomendar que su lectura se hiciera obligatoria con tu pareja, desnudos bajo las sábanas, cada uno puede ir leyendo una página, igual y hasta debatir; al llegar a la mitad, dejar el libro en la mesita de noche, junto a las dos copas de vino, y hacer el amor, repetir nuestro mismo pleonasmo. Tienen su encanto libros así. La verdad sobre el amor bien vale leerse en pareja. Pero tú estás lejos. Y acá donde yo me encuentro está próximo a celebrarse el día de San Valentín. ¿Te has preguntado por qué se celebra un día así y los enamorados se dan obsequios? De eso trata el libro. Respuestas sobre el amor.

Lejana: he decidido hacerte llegar el libro junto con esta carta. Estás mejor sin mí, lo sé. Pero al menos en cuanto recibas esta última carta obtendrás algunas respuestas del amor. Y, quién sabe, tal vez con otro hombre puedas llevar a cabo el ejercicio que antes sugerí. Gracias por leerme, Lejana. Adjunto el libro y me voy por otra cerveza a la playa.