UNA PRENDA PARA VOLVERSE LOCO

De acuerdo con Lila Stajin, especialista en el tema de la prenda, ésta fue idea de Féréol Dédieu, un fabricante de la rue Saint-Sébastién, quien diseñó el accesorio para permitir “una buena circulación de la sangre”

POR Opera Mundi

De acuerdo con Lila Stajin, especialista en el tema de la prenda, ésta fue idea de Féréol Dédieu, un fabricante de la rue Saint-Sébastién, quien diseñó el accesorio para permitir “una buena circulación de la sangre”

LigueroBrigitte Bardot Hair (www.morrisonhair.com)

Aunque hoy el liguero es una prenda que debe integrarse a la lista de seres y cosas que están en peligro de extinción, por muchos años levantó las cejas de los sorprendidos hombres que todavía tuvieron la suerte de ver uno de estos sujetadores en su lugar y momento justos. Y puede parecer increíble, pero en sus orígenes como liga fue un asunto de hombres, quienes apretaban sus medias a la altura de la pantorrilla con dicho accesorio. En el siglo XVII, la liga se democratizó, y a través de las sederías francesas, alcanzó finalmente a las damas de la corte. Curiosamente, es Gustave Eiffel a quien se atribuye no sólo la construcción de la famosa torre que lleva su nombre, también se considera al insigne personaje inventor de un cinturón con elásticos que ya anunciaba la llegada del liguero. Sin embargo, de acuerdo con Lila Stajin, especialista en el tema de la prenda, ésta fue idea de Féréol Dédieu, un fabricante de la rue Saint-Sébastién, quien diseñó el accesorio para permitir “una buena circulación de la sangre”. La producción en serie del liguero fue responsabilidad de los fabricantes de corsés, que añadieron a estos últimos unas tiras de tela elástica con sujeciones, con lo que las medias quedaban adheridas con firmeza a las piernas de las mujeres. En su periplo a Estados Unidos, la prenda perdió cualquier resabio sanitario y en su dispersión a los distintos rincones del mundo, los hombres ya ni se acordaron si el liguero realmente ayudaba a la buena circulación de la sangre. No, lo importante ahora ver la zona que enmarca el liguero y las medias. Una obra de arte de la lencería que por igual ha sido motivo de insomnios que de sueños húmedos para dar y repartir.