Cómo los editores rechazaron a 11 grandes escritores

Gertude Stein y William Burroughs, pero también escritores recientes como J.K. Rowling y Cassandra Clare, han recibido cartas de rechazo brutales que hoy sólo son curiosidades que acompañan a gran parte de las novelas más vendidas de todos los tiempos

POR Alice Vincent

Gertude Stein y William Burroughs, pero también escritores recientes como J.K. Rowling y Cassandra Clare, han recibido cartas de rechazo brutales que hoy sólo son curiosidades que acompañan a gran parte de las novelas más vendidas de todos los tiempos

Rechazo_1Llevan a la ficción visita de Herman Melville a Lima, Perú (www.periodicoenfoque.com.mx)

Después de nueve años de rechazo de las editoriales, el debut de Eimear McBride, A Girl is a Half Formed Thing, ganó el Premio Bailey 2014. Pero la escritora irlandesa no será la última en reírse en la cara de aquellas editoriales que no toman riesgos con novelas experimentales o desafiantes.

De Gertude Stein y William Burroughs a escritores recientes que han transitado de mendigos a millonarios como J.K. Rowling y Cassandra Clare, ha habido cartas de rechazo brutales para acompañar a una gran parte de las novelas más vendidas. Los siguientes son extractos de algunas de esas misivas.

1. “Abrumadoramente nauseabunda, incluso para un freudiano iluminado… todo el asunto es un cruce inseguro entre la odiosa realidad y la fantasía improbable. A menudo se convierte en una ensoñación neurótica y salvaje… Recomiendo que sea enterrada debajo de una piedra durante mil años.”

Afortunadamente para Vladimir Nabokov y la literatura en su conjunto, Lolita no fue enterrada sino publicada en Francia, después de dos años de rechazo de firmas editoriales de Nueva York como Viking, Simon & Schuster, New Directions, Farrar, Straus, y Doubleday. Cuando Graham Greene la leyó, poco después de su publicación francesa, la reseñó en The Sunday Times, describiéndola como “uno de los tres mejores libros de 1955”.

Aun así, la novela no se publicó en Reino Unido sino hasta 1957, debido a que el Ministerio del Interior embargó todas las copias importadas y Francia la prohibió. Cuando la editorial británica Weidenfeld & Nicolson la publicó, fue a costa de la carrera política de Nigel Nicolson.

2. “La niña, me parece, carece de una percepción especial o sentimiento para llevar ese libro por encima del nivel de ‘curiosidad’.”

Así los escribió uno de los 15 editores que no creía que El diario de Ana Frank valiera la pena leerse.

3. “En primer lugar, debemos preguntarnos: ¿tiene que ser una ballena?

“Si bien la trama es muy agradable, aunque un poco esotérica, se recomienda un antagonista con un rostro más popular para los lectores más jóvenes. Por ejemplo, ¿no podría el capitán luchar contra la depravación de las jóvenes y quizás voluptuosas doncellas?”

La novela leviatán de Herman Melville fue rechazada, como se aprecia arriba, por Peter J Bentley. Sin embargo, Richard Bentley, de la misma casa editorial de Londres, eventualmente ofreció al escritor un contrato en 1851. Moby Dick se publicó 18 meses después de lo que Melville había previsto y a un gran costo personal. El autor aportó dinero para la composición tipográfica y para las planchas de su libro, con el propósito de acelerar el proceso.

 

La Wb 1/8Manuscripts and Special Collections. In Search of DH Lawrence (blogs.nottingham.ac.uk)

4. “Por su propio bien, no publique este libro.”

Un editor rechazó El amante de Lady Chatterley de D.H. Lawrence, publicado por primera vez en 1928. Tal vez había predicho el furor que se desató cuando la novela llenó las estanterías británicas en 1960.

5. “¿Se da cuenta, jovencita, que es usted la primera escritora estadounidense en considerar el sexo divertido?”

Fue la respuesta que Anita Loos recibió por su novela Los caballeros las prefieren rubias, publicada con éxito en 1925. Era parte de una nota de rechazo, aunque para los estándares de hoy en día suena bastante exagerado el elogio.

6. “Señorita Play tiene facilidad de palabra y un buen ojo para el detalle inusual. Pero tal vez ahora que este libro esté fuera de su sistema la próxima vez usará su talento de manera más efectiva. Dudo si alguien por aquí recogerá esta novela, pero bien podría tener una segunda oportunidad.”

Un editor de Knopf en 1963 rechazó La campana de cristal de Sylvia Plath cuando fue presentada bajo el seudónimo de Victoria Lucas. Tras darse cuenta de que había sido escrito por Plath, quien ya había publicado un par de libros de poesía, el mismo editor leyó y rechazó otra vez el borrador –y escribió el nombre de la autora de tres formas incorrectas diferentes durante el proceso. La afirmación “la próxima vez usará su talento de manera más efectiva” es conmovedora, pues Plath se había suicidado seis semanas antes.

7. “Bienvenido a Le Carré –él no tiene ningún futuro.”

Una predicción fantásticamente incorrecta de un editor, enviada a un colega, al rechazar El espía que surgió del frío.

8. “Sus cerdos son mucho más inteligentes que los otros animales, y por lo tanto los mejor calificados para gobernar la granja –de hecho, no podría haber habido una Rebelión en la granja sin ellos: así que lo que se necesitaba (alguien podría discutirlo), no era el comunismo sino los cerdos más orientados al bien común.”

El poeta T.S. Eliot, editor de Faber & Faber, fue uno de los muchos editores, incluyendo al del propio George Orwell, Victor Gollancz, que rechazaron Rebelión en la granja. Cuando se publicó, en 1946, el título original de Orwell, Animal Farm: A Fairy Story, fue modificado.

 

Rechazo_3Stephen King. Viewing Gallery (en.qoloq.com)

9. “No estamos interesados en la ciencia ficción que trata sobre utopías negativas. No vende.”

Stephen King recibió esta carta en respuesta a Carrie. Su primera novela fue rechazada tantas veces que King conservó las cartas y las amontonó en su dormitorio. Se publicó finalmente en 1974 con un tiraje de 30 mil ejemplares. Cuando la versión de bolsillo fue lanzada un año más tarde, vendió más de un millón de copias en 12 meses.

10. “Yo soy sólo uno, sólo uno, sólo uno. Sólo un ser, uno a la vez. Ni dos ni tres, sólo uno. Sólo hay una vida para vivir, hay sólo 60 minutos en una hora. Sólo un par de ojos. Sólo un cerebro. Sólo un ser. Un ser único que tiene sólo un par de ojos, que tiene sólo un tiempo, que tiene sólo una vida, no puedo leer tu M.S. tres o cuatro veces. Ni siquiera una vez. Sólo una mirada, solamente una mirada es suficiente. Apenas una copia vendería aquí. Difícilmente una.”

Así, Arthur Fifield, fundador de la casa editorial británica AC Fifield, escribió a Gertrude Stein después de recibir uno de sus manuscritos en 1912.

11 “Si puedo ser franco, señor Hemingway –que sin duda está en su prosa—, he encontrado sus esfuerzos para ser tedioso y ofensivo Usted realmente es todo un hombre, ¿verdad? No me sorprendería escuchar que usted ha escrito toda esta historia encerrado en el club, con la tinta en una mano y el brandy en la otra.”

La señora Moberley Luger, de Peacock & Peacock, no se dio cuenta de qué tan exacta fue en su carta de rechazo de 1925 a la novela The Sun Also Rises (Fiesta) de Hemingway.

 

Tomado de: The Telegraph. Junio 5, 2014.

Traducción: José Luis Durán King.