Para los que quieren saber por qué les llaman lunáticos

Pese a que muchos estudios científicos han descartado cualquier relación de las fases lunares con los trastornos mentales, el término lunático se mantuvo vigente hasta bien entrado el siglo XIX

POR Mar Gulis

Pese a que muchos estudios científicos han descartado cualquier relación de las fases lunares con los trastornos mentales, el término lunático se mantuvo vigente hasta bien entrado el siglo XIX

AsiloFlorida Memory. Ward for male patients at Florida State Hospital (www.floridamemory.com)

Desde la Antigüedad, las fases de la Luna se asociaron a las mareas y a la menstruación de la mujer. Pero a partir del siglo XVI, la Luna también sirvió para explicar cambios de humor y de ánimo, así como ciertas formas de locura que se presentaban a intervalos, conectadas a las fases lunares. La Luna llena se relacionó con el aumento de la criminalidad, los ataques epilépticos y las transformaciones de los hombres lobo.

En este contexto, Paracelso (1493-1541) representó una ruptura con la medicina clásica. Médico suizo, alquimista y astrólogo, conocido también por ser uno de los primeros científicos que practicaron la popularización de la ciencia, encarnó una nueva corriente en la época renacentista. Eso sí, tal y como explica Rafael Huertas, investigador del español Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), en su libro La locura, sus aportaciones siempre estuvieron entre lo natural y lo mágico o sobrenatural. Sus ideas se movieron entre la experiencia, la especulación y las creencias, en una época en la que la ciencia se mezclaba con la magia y la religión.

Este médico creía que en el ser humano había un cuerpo visible y otro invisible. Este último es el que lo hacía superior, libre y capaz de resucitar. La parte visible estaría compuesta por el cuerpo animal (o elemental) y el cuerpo sidéreo, relacionado con el ánimo, la sabiduría y el arte. Cuando surgía la discordia entre estos dos cuerpos se producían los estados de alienación.

Fue precisamente Paracelso quien clasificó a los enfermos mentales permanentes en tres categorías. En primer lugar, los lunáticos, para denominar a aquéllos cuya enfermedad tiene su origen en la Luna y cuyas manifestaciones se relacionan con las fases del asteroide. En segundo lugar, los insanos, enfermos de nacimiento, ya sea por causa hereditaria o por alteraciones durante la gestación. Y en tercer lugar estaban los melancólicos, un término que venía arrastrándose desde la época clásica, y que designaba a quienes tenían una causa interna para su locura.

Además de esta clasificación, el galeno renacentista también habló de alienaciones transitorias, como la manía (ligada a otras enfermedades) y la obsesión, cuya causa estaría relacionada con la posesión demoniaca.

Pese a que muchos estudios científicos han descartado cualquier relación de las fases lunares con los trastornos mentales, el término lunático se mantuvo vigente hasta bien entrado el siglo XIX para designar tanto a los pacientes como a los establecimientos reservados para ellos (“asilos para lunáticos”). Todavía hoy seguimos oyendo esa terminología…

 

Tomado de: “Ciencia para llevar. 20minutos.es. Septiembre 30, 2014.