Reconstruyen el mural de Warhol de los 13 criminales más buscados

El mural, compuesto por litografías de un folleto policial sobre criminales, fue expuesto por primera vez en 1964 en la Feria Mundial de Nueva York. La exposición se celebra en paralelo en el Museo de Queens, situado en los terrenos donde se estrenó el mural, censurado y tapado a los pocos días

POR Ánxel Grove

El mural, compuesto por litografías de un folleto policial sobre criminales, fue expuesto por primera vez en 1964 en la Feria Mundial de Nueva York. La exposición se celebra en paralelo en el Museo de Queens, situado en los terrenos donde se estrenó el mural, censurado y tapado a los pocos días

Warhol_1Andy Warhol, Most Wanted Men No. 2, John Victor G., 1964 (© The Andy Warhol Foundation for the Visual Arts, Inc., courtesy of The Andy Warhol Museum)

“Ser bueno en los negocios es la forma más fascinante de arte. Hacer dinero es artístico, trabajar es artístico y hacer negocio es lo más artístico”. Capacidad crítica, poca. Polémica, casi ninguna. Si acaso, un poquito de cinismo y bastante de pose (“soy profundamente superficial”, declaraba una vez y otra mientras hacía caja, vampirizaba a los colaboradores y repetía la fórmula). Andy Warhol (1928-1987), rey del pop art del lado estadounidense del Atlántico, nunca pretendió levantar ampollas.

Para un artista que vivió alejado de la sociedad, lo cual no es, desde luego, ningún pecado, Warhol ha mantenido una saludable presencia, al menos financiera. Pocos artistas del siglo XX murieron con una obra tan limitada y, sin embargo, tan aplaudida y tan generosamente tratada por las generaciones posteriores, las que, en teoría, deben acabar con los dioses para inventar otros.

 

“El Presidente bebe Coca-Cola”

La más chocante de las visiones sobre este creador egoísta es que se trataba de un rebelde visionario. Nada de indisciplina hay en quien afirmaba que la “grandeza” de Estados Unidos es “haber iniciado la tradición de que los consumidores ricos compran lo mismo que los pobres”. Si alguien se atrevía a pedir que desarrollase el absurdo, decía: “Puedes ver televisión y beber Coca-Cola. El Presidente bebe Coca-Cola. Liz Taylor, también”.

Warhol nunca asustó a nadie, ni siquiera a los burgueses. Su arte y el que salió de la Factory –el laboratorio de Nueva York donde reunía a los amigos— estaban basados en el hedonismo, la fama, la publicidad y el exceso: nada que ver con la indisciplina social. Sin embargo, como todo recorrido humano, el de Warhol tiene un desvío excepcional que sirve como confirmación de la regla.

 

Colaboradores a destajo

En 1964, cuando el artista tenía 37 años y ya había despuntado como un avispado hombre de negocios, reproduciendo mediante una cuadrilla de colaboradores que trabajaba a destajo y sin derecho a firma las litografías de los productos publicitarios e iconos pop de Estados Unidos que le harían famoso y millonario, Warhol montó una pequeña escandalera, quizá la única de su carrera, al reproducir un folleto policial de los criminales en busca y captura más peligroso y colgarlo en el exterior de la Feria Mundial de Nueva York.

Cincuenta años después de la polémica –las obras fueron consideradas ofensivas por enaltecer a delincuentes—, dos museos reproducen al mismo tiempo aquel “pequeño escándalo”, como advierten los organizadores, conscientes de que tampoco ardió Troya por la controversia. 13 Most Wanted Men: Andy Warhol and the 1964 World’s Fair se expone, hasta el 4 de enero de 2015, en dos sedes diferentes: en el museo The Warhol de Pittsburgh, que guarda y gestiona el legado del artista, y en el Queens Museum de Nueva York, situado en los mismos terrenos donde se estrenó el mural hace medio siglo.

 

Organizada por banqueros y hombres de negocios

Warhol_2Andy Warhol, Most Wanted Men No. 12, Frank B., 1964 (© The Andy Warhol Foundation for the Visual Arts, Inc., courtesy of The Andy Warhol Museum)

El mural, que ocupaba una de las paredes exteriores del pabellón del Estado de Nueva York, estaba formado por ampliaciones de los mug shots (retratos de fichas policiales) reproducidos en un folleto de la policía de la ciudad con los criminales más peligrosos de 1962. Formando un damero con tomas de frente y perfil, 13 Most Wanted Men fue instalado el 15 de abril de 1964, pero los organizadores de la feria –no reconocida por la Oficina Internacional de Exposiciones y organizada con afanes recaudatorios por poderosos hombres de negocios y banqueros neoyorquinos— consideraron que la obra daba demasiada importancia a ladrones, asesinos, traficantes y otros malos bichos.

Unos días después del estreno del mural, unos cuantos operarios de la feria se encargaron de ejecutar la censura de los murales. Ni siquiera se molestaron en descolgar las piezas: las cubrieron con pintura plateada. Cuando el evento se inauguró al público, el 21 de abril, lo único que los asistentes vieron fue un gran rectángulo pintado en el exterior del pabellón, cuya estructura futurista todavía permanece en pie.

 

“Creación y destrucción”

Acostumbrado a la copia rápida, Warhol hizo otra serie con los mismos retratos policiales en verano del mismo año. Son estas piezas las que se exponen ahora para recordar la “creación y destrucción” de los originales. Las exposiciones de Pittsburgh y Queens también muestran material de archivo y documentación, por ejemplo copias del folleto policial en blanco y negro el que se basó Warhol para las planchas de los retratos de los delincuentes con el grano tipográfico visible por la ampliación extrema.

Los organizadores dicen que Warhol realizó en pleno ataque de rabia por la censura 25 retratos del banquero Robert Moses, el presidente de la feria, pero muy convenientemente afirman que se “perdieron” y no pueden ser añadidos a las exposiciones.

 

Tomado de: 20minutos.es. Octubre 1, 2014.