Un platillo especial para los amigos

Al investigar la casa de Bar-Jonah, la policía de Montana expresó que temía estar frente a un caso grave de antropofagia, sólo comparable con el que protagonizó Jeffrey Dahmer en Milwaukee a principios de los años 90, quien asesinó y devoró parcialmente los cuerpos de 17 adolescentes

POR José Luis Durán King

Al investigar la casa de Bar-Jonah, la policía de Montana expresó que temía estar frente a un caso grave de antropofagia, sólo comparable con el que protagonizó Jeffrey Dahmer en Milwaukee a principios de los años 90, quien asesinó y devoró parcialmente los cuerpos de 17 adolescentes

JonahThe Psychopath Next Door (bettykuffel.wordpress.com)

A 15 años de que su hijo desapareciera, Franz Ramsay solicitó a la Corte de Great Falls, Montana, que declarara oficialmente muerto a Zachary Ramsay, quien tenía 10 años cuando fue visto vivo por última vez el 6 de febrero de 1996 mientras se dirigía a su escuela.

La petición del señor Ramsay se dio tres años después de que falleció Nathaniel Bar-Jonah, el sospechoso principal en la desaparición del menor y quien fue arrestado en 1999, inicialmente por usurpar funciones, al vestir sin autorización uniforme de policía.

Cuando las autoridades acudieron a investigar la casa de Bar-Jonah, encontraron decenas de fotografías de niños, recortadas de revistas pornográficas, y más de 20 huesos humanos de niños con evidencias de que habían sido horneados, por lo que el ADN estaba dañado, lo que impidió que se identificara a quién o a quiénes pertenecían los restos.

Al progresar la investigación, la policía de Montana expresó que temían estar frente a uno de los casos más graves de antropofagia de Estados Unidos, sólo comparable con el episodio que protagonizó Jeffrey Dahmer en Milwaukee a principios de los años 90, quien asesinó y devoró parcialmente los cuerpos de 17 adolescentes.

La mañana de la desaparición de Zachary Ramsay, Bar-Jonah fue visto merodeando en su auto por la ruta que diariamente caminaba el menor hacia la escuela. Si el hombre secuestró al niño, si lo asesinó y posteriormente lo devoró, eran sólo especulaciones. Lo único cierto es que Zachary nunca más fue visto, y su cadáver, en caso de haber muerto, tampoco fue hallado.

Bar-Jonah tenía un copioso antecedente de acosador y violador de menores varones. A finales de los años 70 fue detenido y encerrado por 12 años en una institución para enfermos mentales de Massachusetts, después de comprobarse que había intentando asesinar a dos niños. Mientras trataba de colgar a uno de ellos, el otro pudo escapar y pedir auxilio, acción que evitó que el hombre cumpliera su objetivo.

Pero en 1991, en una decisión inusitada, un magistrado respaldó la opinión de un grupo de psicólogos, que de acuerdo con su evaluación, el individuo ya no representaba un peligro para la sociedad. Bar-Jonah fue puesto en libertad con la condición de que abandonara Massachusetts y se fuera a vivir con su madre a Montana, decisión que fue ampliamente criticada por la gente de Great Falls, que expresó que el problema se lo habían exportado.

Y su descontento probó que estaba ampliamente sustentado. Aunque Bar-Jonah en una primera instancia negó su implicación en el caso de Zachary Ramsey, amigos del hombre recuerdan que al día siguiente de que el menor desapareció, el individuo los invitó a cenar tallarines y otros guisos, entre ellos unos cortes de carne con “un sabor extraño”.

Tras la detención del sospechoso, las autoridades de Montana lograron reunir un grueso expediente de acoso y agresiones sexuales que derivó en una condena de 130 años de prisión para Bar-Jonah.

Bar-Jonah murió el 13 de abril de 2008 a causa de un infarto al miocardio. Meses antes de su deceso, sin embargo, el fiscal del condado, Brant Light, dio a conocer a los medios que el cadáver de Zachary Ramsay jamás sería encontrado, “pues Bar-Jonah cazó al niño, lo cortó en pedazos, lo cocinó y lo compartió con su madre y unos amigos”. Brant Light señaló que él mismo presentó al juez los documentos en los que Bar-Jonah confesó su participación protagónica en el caso de Zachary. Sin embargo, en caso de haber existido esa confesión, llama la atención de que no se hubiera oficializado puntualmente la muerte del menor, una acción que el padre del niño tuvo que solicitar ante la Corte.