Doscientos objetos para explicar la historia de la sexología

Tabúes, verdades y mentiras, artefactos eróticos, perversiones, estadísticas… La exposición The Institute of Sexology, en Londres, cubre el amplio campo en casi todas sus vertientes y los organizadores piden a los visitantes que “desvistan sus mentes” y participen

POR José Ángel González

Tabúes, verdades y mentiras, artefactos eróticos, perversiones, estadísticas… La exposición The Institute of Sexology, en Londres, cubre el amplio campo en casi todas sus vertientes y los organizadores piden a los visitantes que “desvistan sus mentes” y participen

Institute_1(www.dagospia.com)

Llevar los “actos privados” al museo. Ese es el objetivo de la exposición The Institute of Sexology. Como el título sugiere, la muestra está montada en forma de gabinetes donde se explica mediante la exhibición de dos centenares de objetos la historia de una disciplina que aparece acuñada por primera vez en la literatura médica en 1867, hace casi 150 años.

La exposición, organizada por la Wellcome Collection de Londres a partir del 20 de noviembre –será semiestable y no la desmontarán hasta el 20 de septiembre de 2015—, pretende ser la primera que se organiza en el Reino Unido sobre los pioneros del estudio del sexo. De los complejos cuestionarios codificados de Alfred Kinsey, el maestro de los estudios modernos sobre comportamiento sexual, hasta máquinas y artefactos pensados para el placer, la muestra, tan poco común como todas las organizadas por la Wellcome, abarca referencias a tabúes, verdades y mentiras, perversiones, estadísticas…

 

Compartir reflexiones

Los organizadores, que han destinado una nueva galería a la muestra, quieren que los visitantes participen activamente con opiniones, sugerencias, comentarios, reflexiones o historias personales, para componer un estudio sobre las ideas imperantes sobre la sexualidad. También anuncian que la exposición “evolucionará durante su funcionamiento con nuevas comisiones, eventos en vivo, debates y actuaciones dentro del espacio de la galería” para animar a la “contribución de los visitantes”, a quienes piden que “desvistan” sus mentes al tiempo que se curan en salud advirtiendo que algunos de los contenidos son de naturaleza explícita.

The Institute of Sexology está montada en varios gabinetes que buscan dotar al recorrido del espíritu de una visita de conocimiento, revisión médica, placer y juego (La consulta, La tienda, La biblioteca, La caja, El héroe, El aula, El hogar…). Una primera etapa es meramente didáctica y narra la “compleja y a menudo contradictoria” historia de los primeros estudiosos de los campos médico, etnográfico, psicológico, social y experimental relacionados con el sexo, con referencias, entre otros, a Magnus Hirschfeld –homosexual berlinés a quien los nazis quemaron la mayor biblioteca sexológica del mundo en su tiempo—, el padre del psicoanálisis Sigmund Freud, la antropóloga Margaret Mead, William Masters y Virginia Johnson –personajes en los que está basada la serie de televisión Masters of Sex

 

Improbables compañeros de cama

Institute_2

Quizá para evitar el academicismo y proponer una lectura más juguetona del erotismo, algunos momentos de la muestra plantean “improbables compañeros de cama”, como Freud y Marie Stopes, la feminista para quien el psicoanálisis del primero era “una inmundicia” que perjudicaba a las mujeres y el disfrute de su sexualidad. Pero también Freud “aconsejó la satisfacción sexual como una clave para la felicidad humana”, lo que hace más corta la distancia entre uno y la otra, señalan los organizadores.

Las 18 mil historias sexuales que compiló Kinsey –un padre de familia de mentalidad conservadora— se contraponen con las teorías libertarias de Wilhelm Reich, inventor del “acumulador de orgón”, un recinto capaz, decía, de generar energía libidinosa en la persona que lo ocupase y un grupo de artistas contemporáneos, entre ellos Zanele Muholi, John Stezaker, Sharon Hayes y Timothy Archibald, se encargará de encuestar a los visitantes que, de forma anónima, pueden contar todo aquello que les apetezca sobre su vida y experiencias sexuales.

 

Anillos dentados antimasturbación

Entre los objetos físicos que pueblan la muestra hay desde anillos dentados en la parte interior para inhibir la erección del pene y, por tanto, reprimir la masturbación, hasta figurillas eróticas de varias culturas, pasando por grabados, fotografías de época y juguetes sexuales antiguos y de última generación.

The Institute of Sexology, según la coordinadora de la exposición Kate Forde, “muestra una historia compleja y a menudo contradictoria” sobre las relaciones sexuales y pone de relieve el “profundo efecto que la recopilación y el análisis de información pueden tener para el cambio de actitudes”. La historia de la identidad sexual está “en evolución constante” y debemos entrar en ella liberándonos antes “de la tiranía de las ideas preconcebidas sobre el sexo”.

Tomado de: 20minutos.es. Noviembre 17, 2014.