Platero, el burro más famoso de la literatura, cumple 100 años

La obra de Juan Ramón Jiménez que habla sobre la vida y muerte del burro Platero ha llegado a 49 idiomas diferentes convirtiéndose en la tercera más traducida del mundo, por detrás de La Biblia y Don Quijote

POR A. Lucas

La obra de Juan Ramón Jiménez que habla sobre la vida y muerte del burro Platero ha llegado a 49 idiomas diferentes convirtiéndose en la tercera más traducida del mundo, por detrás de La Biblia y Don Quijote

Platero

Google dedicó este viernes 12 de diciembre un entrañable homenaje al burro más famoso de la literatura española, Platero, en el centenario de la publicación de la obra Platero y yo, del poeta Juan Ramón Jiménez (Moguer, Huelva, 23 de diciembre de 1881 – San Juan, Puerto Rico, 29 de mayo de 1958). Platero es pequeño, peludo, suave; tan blando por fuera, que se diría todo de algodón, que no lleva huesos. Sólo los espejos de azabache de sus ojos son duros cual dos escarabajos de cristal negro. Lo dejo suelto y se va al prado, y acaricia tibiamente con su hocico, rozándolas apenas, las florecillas rosas, celestes y gualdas… Lo llamo dulcemente: “¡Platero!” y viene a mí con un trotecillo alegre que parece que se ríe…” Así comienza la famosa historia del ganador del Premio Nobel de Literatura en 1956 y una de las obras clave de la literatura mundial.

La obra que habla sobre la vida y muerte del burro Platero ha llegado a 49 idiomas diferentes convirtiéndose en la tercera más traducida del mundo, por detrás de La Biblia y Don Quijote. Compuesto entre 1907 y 1916, la primera versión de la recreación poética de la vida y muerte del célebre asno vio la luz en 1914 con el título Elegía andaluza, aunque la versión completa no apareció publicada hasta 1917.

Por ello, este 2014 se celebra el centenario de su publicación, efeméride que Google homenajea con un nuevo doodle. El animal peludo es un hito de la cultura general, un inspirador de historias e, incluso, del nombre de uno de los grupos más importantes de los 80 en España (Platero y tú).

El dibujo del buscador muestra al asno rodeado de un bucólico paisaje de flores y frutas dispuestas de tal manera que se lee el logo del motor de búsqueda. La primera edición se publicó en 1914 (Ediciones de la lectura), y en 1917 se publicó la edición completa, compuesta por 138 capítulos (Editorial Calleja, Madrid).

Aunque gran parte de sus lectores son y siguen siendo los niños, el texto no fue escrito para los más pequeños. Así lo reconocía su autor en un prologuillo a la edición: “Yo nunca he escrito ni escribiré nada para niños, porque creo que el niño puede leer los libros que lee el hombre, con determinadas excepciones que a todos se le ocurren”.

Quizás ahí reside la clave de su éxito entre el público infantil y juvenil, puesto que, como decía Eugenio D’Ors, “los niños adorarán Platero y yo porque no ha sido escrito con premeditación para ellos”.

Pese a su éxito, Juan Ramón Jiménez no estuvo del todo contento con el célebre texto. De acuerdo con los textos que guarda la Fundación Zenobia –llamada así en honor a su esposa, la también escritora Zenobia Camprubí Aymar—, al andaluz universal le disgustó la primera edición, de 63 capítulos, porque a su juicio estaba descuidada. Según reconoció más adelante, ninguna de las páginas de Platero le llevó más de diez minutos. El poeta también renegó de las ilustraciones que acompañaban su texto.

Platero y yo, un clásico de la literatura española del siglo XX, es, de acuerdo con el Instituto Cervantes, todo un ejemplo de prosa poética modernista. Dedicado por Juan Ramón Jiménez “A la memoria de Aguedilla, la pobre loca de la calle del Sol que me mandaba moras y claveles”, describe la amistad y el cariño entre un viejo y su burrillo, una relación en la que se funden la alegría, la pena y el agradecimiento.

 

Tomado de: laverdad.es. Diciembre 12, 2014.