Shakespeare & Co.

En La librería más famosa del mundo de Jeremy Mercer tienen cabida buena parte de las personalidades literarias que marcaron la mitad del siglo XX. Diríamos que leyendas. Y si algo nos recuerda Mercer es que la literatura necesita de ellas. No nos importa si son reales o ficticias. Son leyendas

POR Óscar Garduño Nájera

En La librería más famosa del mundo de Jeremy Mercer tienen cabida buena parte de las personalidades literarias que marcaron la mitad del siglo XX. Diríamos que leyendas. Y si algo nos recuerda Mercer es que la literatura necesita de ellas. No nos importa si son reales o ficticias. Son leyendas

MercerJeremy Mercer (www.flickr.com)

Empujen ustedes las puertas de esta novela que la editorial española Malpaso trae hasta nosotros junto con más de 20 interesantes títulos, entre los que destacan, por ejemplo, Siempre supe que volvería a verte, Aurora lee (2013) de Eduardo Lago, de quien por cierto daré a conocer próximamente una charla que sostuvimos antes de que partiera a presentar el libro a la Feria Internacional del Libro en Guadalajara.

En La librería más famosa del mundo de Jeremy Mercer tienen cabida buena parte de las personalidades literarias que marcaron la mitad del siglo XX. Diríamos que leyendas. Y si algo nos recuerda Mercer es que la literatura necesita de ellas. No nos importa si son reales o ficticias. Son leyendas. Por ese hecho merecen repetirse y fomentar los malos ejemplos. Por eso las famosas borracheras de un Francis Scott Fitzgerald. Por eso la capucha de la túnica que se pone Honoré de Balzac todas las noches antes de sentarse a escribir.

Una vez que pongan el primer pie dentro. Está bien: una vez que pongan la primera vista sobre la primera página, comprobarán que en la Shakespeare & Co. nació Ulises de James Joyce. Vamos, hasta Ernest Hemingway habla de la librería más famosa del mundo en un capítulo de A Moveable Feast. ¿Lo era? Cuando el autor canadiense Jeremy Mercer da con ella reconoce la nostalgia que deja tras de sí los mejores tiempos. Por eso juega con las estructuras temporales, lo cual, a su vez, vuelve dinámica la narración de la novela. Una fantasía que se describe a sí misma en una interesante primera persona. Un sueño de esos que se concretan tras inverosímiles aventuras, y la de Sylvia Beach, primera propietaria de la librería, es una de ellas.

Dos son los carriles sobre los que corre la narración de La librería más famosa del mundo. Quien hace de personaje principal, suponemos que es el propio autor, Jeremy Mercer, “cronista de canalladas”: “La mía era una profesión ingrata. Se trataba de permanecer agazapado en los rincones sombríos de la vida y rapiñar todo lo ruin y enfermizo para exponerlo públicamente”, aunque en ficción todo se vale, se ve involucrado en una trama plagada de misterios al llegar a París tras huir de un ladrón que hasta no hace mucho fue su cómplice y dar con la Shakeaspeare & Co., librería que en un principio le sirve de guarida, luego de álbum de historias, luego de mundo.

Otro carril por donde corre la novela son las tantas y tantas anécdotas que Jeremy Mercer se encarga de contarnos acerca de la librería. De hecho, si el libro se quedara en este nivel no resultaría atractivo más allá de un mero anecdotario acerca de una librería famosa. Pero recordemos que lo que nos presenta el autor es una novela, por lo que se da a la tarea de cimentar una trama que consigue convencer y que complementa con trabajo que podríamos calificar meramente de investigación.

Es la primera ocasión que leo algo de Jeremy Mercer, y aunque podemos asegurar que toda obra literaria pierde mucho con la traducción, la que hace Rubén Martín Giráldez me parece legible, siempre y cuando el lector esté acostumbrado a las traducciones españolizadas, punto que en ocasiones demerita la calidad; me parece que, salvo sus contadas excepciones, no es el caso, además de que la editorial Malpaso se está encargando de traernos no sólo muy buenos autores sino cuidadas ediciones que casi parecen de colección.