Maniquíes sexuales: el paraíso de las fantasías

No hay sólo razones sexuales para adquirir estos productos. Algunos buscan “una muñeca que les ayude emocionalmente tras la pérdida de un ser querido, puesto que durante el duelo no están en condiciones de embarcarse en una nueva relación”, señala especialista

POR Diario La Mañana de Neuquén

No hay sólo razones sexuales para adquirir estos productos. Algunos buscan “una muñeca que les ayude emocionalmente tras la pérdida de un ser querido, puesto que durante el duelo no están en condiciones de embarcarse en una nueva relación”, señala especialista

DollSex dolls have come a long, long way (www.smh.com.au)

Los Angeles. Cada vez existen menos prejuicios a la hora de utilizar juguetes sexuales; incluso muchos sexólogos los recomiendan para mejorar la sexualidad en las parejas o la autosatisfacción. Y mientras disminuyen los reparos al respecto, la industria no sólo crece a pasos agigantados sino que además va perfeccionándose.

Su último hito son los maniquíes sexuales hiperrealistas, muñecos con pestañas y pelo natural, y una piel al tacto tan suave como la de una persona. Pero eso no es todo, muchas son articulables imitando poses y cuentan con órganos sexuales y cuerpos que pueden almacenar la temperatura corporal.

Ese el caso de los muñecos creados por Sinthetics, una compañía con base en Los Angeles, cuya reputación es la de fabricar los prototipos más perfectos y realistas del mercado. Manufacturas de lujo que oscilan entre los 5 mil dólares (los modelos más sencillos) y los 28 mil dólares.

Su valor se debe a que no son muñecos fabricados en serie sino diseños exclusivos realizados únicamente a pedido y de acuerdo con el gusto particular del consumidor.

El cliente puede elegir casi todo: altura, complexión, color de pelo y piel, tamaño de los senos, de la vagina o del pene, color de ojos y hasta decidir ponerle algunas arruguitas o “patas de gallo”, como miembros de la compañía cuentan que solicitó un hombre entrado en edad.

Pero además se puede pedir que el maniquí se parezca a una ex pareja, aunque no será tan fácil de conseguir, ya que para iniciar su fabricación Sinthetics pide el consentimiento de la persona a la que se va a parecer el muñeco, algo que seguramente hará dudar a muchos de solicitarlo.

En el caso de tratarse de famosos, la compañía realizará la réplica, aunque con algunas modificaciones, para que el muñeco guarde un parecido “razonable”, pero que no sea igual, por razones obvias.

En este negocio casi no hay límites impuestos a la fantasía, ni a las preferencias sexuales, ya que pueden solicitarse muñecos transexuales o hermafroditas. El único pedido inviable, según dijeron miembros de la compañía al sitio The Telegraph, es que el muñeco tenga aspecto infantil.

 

Perfil de los clientes

De acuerdo con Matt Krivicke, no hay sólo razones sexuales para adquirir estos productos. Algunos también buscan “una muñeca que les ayude emocionalmente tras la pérdida de un ser querido, puesto que durante el duelo no están en condiciones de embarcarse en una nueva relación”.

“Las muñecas –agrega— actúan entonces como un “puente” hasta que la confianza vuelva. Por otro lado, algunas parejas encuentran que los maniquíes son una forma segura de introducir un tercero, ya que no hay sentimientos de por medio”.

Otra de las compañías líderes en este rubro es Abyss Creations, una empresa que está intentando ir un poco más allá en esto del hiperrealismo.

Creadores de la famosa Realdoll, que mereció una extensa nota en la edición estadounidense Vanity Fair, su nuevo proyecto se llama Realbotix y consiste en tratar de dar vida a las muñecas, conseguir que hablen, contesten a preguntas y hagan gestos faciales.

Para ello, han reclutado a un equipo de ingenieros en robótica.

 

Alertan sobre estereotipos

Muchos expertos critican el uso de la tecnología con fines sexuales. Kathleen Richardson, especialista en el campo de la ética robótica en la Universidad de Montfort, en Leicester, advierte que es “preocupante que los grandes avances de la tecnología se desarrollen con esta finalidad, cuando sólo les preocupa qué aspecto tendrán”.

Según ella, esta actitud reforzará los estereotipos de las mujeres y la opinión que hay sobre el aspecto físico, además de intensificar el ideal de la “mujer sumisa”.

 

Septiembre 17, 2015.