Un libro para entender la grandeza de Chaplin

El libro El archivo de Charlie Chaplin comprime material gráfico, escrito y filmado de la primera estrella global de cine en el 125 aniversario del actor y cineasta. El volumen, de 560 páginas, se nutre del acceso sin restricciones a los precisos documentos que redactaba, los storyboards que dibujaba y los informes de rodaje

POR José Ángel González

El libro El archivo de Charlie Chaplin comprime material gráfico, escrito y filmado de la primera estrella global de cine en el 125 aniversario del actor y cineasta. El volumen, de 560 páginas, se nutre del acceso sin restricciones a los precisos documentos que redactaba, los storyboards que dibujaba y los informes de rodaje

Chaplin_1Chaplin se maquilla durante el rodaje en exteriores de La quimera de oro (© Roy Export Company Establishment)

Fue uno de los hombres más ricos del mundo, la primera estrella global de cine y un creador autosuficiente capaz de escribir guiones, dibujar el storyboard, producir la película, escenificarla, interpretar al protagonista, componer la música y dirigir el cotarro al completo.

Más que por esa casi sobrehumana capacidad, se le recuerda y quiere porque dio vida a un personaje que condensa los deseos de la humanidad entera: un vagabundo que disfruta libremente de la vida sin reparar en lo material, hace reír a todos, triunfa pese a las zancadillas de los demás y se lleva a las chicas de calle. Dices Charlie Chaplin y sólo te queda añadir: ¡wow!

 

Nació cuatro días antes que Hitler

Un año después del 125 aniversario de su nacimiento –el 16 de abril de 1889, sólo cuatro días antes que el nazi Adolf Hitler al que parodió y al que odiaba— y del centenario de su primer cortometraje, conocido como Ganándose el pan o Charlot periodista, aparece como oferta editorial un libro que promete al lector conocer todo aquello que es necesario para entender a Chaplin y calibrar su grandeza.

El libro tiene la condición de oficial, ya que se edita con el beneplácito de los gestores del patrimonio personal del cineasta, que han dado acceso a los archivos de una persona que anotaba todo lo que se le pasaba por la cabeza y guardaba con celo cualquier tipo de papel, foto o artículo.

 

El “libro definitivo”

The Charlie Chaplin Archives no es precisamente un libro asequible –los editores, Taschen, le han colocado un PVP de 200 dólares—, pero se trata de una obra extensa, de 560 páginas, encuadernada en gran formato y con tapa dura, y repleta de ilustraciones: entre dibujos y fotografías hay casi mil piezas, muchas de ellas, dicen, inéditas y nunca antes vistas. Se trata, añaden, del “libro definitivo” sobre Chaplin “y cada una de sus películas”.

Coordinado por el historiador cinematográfico Paul Duncan, el volumen contiene fotos fijas, storyboards dibujados por el cineasta, imágenes de los rodajes y entrevistas tanto con Chaplin como con sus más directos colaboradores. “Revela el proceso tras el genio”, apuntan desde la editorial, tanto las invenciones inmediatas durante las sesiones de filmación como los meticulosos procesos de mejora de escenas y gags en obras clásicas como El chico (1921), La quimera de oro (1921), El circo (1928), Luces de la ciudad (1931), Tiempos modernos (1936) y El gran dictador (1940), donde parodió a Hitler presentándolo como un ser infantil y paranoide.

 

Workaholic

El acceso a los archivos ha permitido la reproducción de memorandos, diseños de escenografía y otros documentos redactados o dibujados por Chaplin, un workaholic perfeccionista que nunca daba por terminada una toma hasta considerarla inmejorable.

También se incluyen reproducciones de guiones que nunca llegaron a producirse, una historia oral compuesta a partir de sus propios testimonios en cartas y entrevistas, materiales de los 150 álbumes de recortes de prensa de época que guardó Chaplin desde que era un cómico de music hall en Londres hasta que se convirtió en una estrella indiscutible, el primer actor de cine, por ejemplo, que ocupó la portada de la revista Time, el 6 de junio de 1925.

Sospechoso de ser comunista, las huellas de Chaplin fueron retiradas del Paseo de la Fama de Hollywood y se perdieron. El actor, que nunca adquirió la nacionalidad estadounidense, tuvo que marcharse en 1953 del país al que hizo reír y soñar porque le consideraron antipatriota, y vivió en Suiza hasta su muerte el día de Navidad de 1977, a los 88 años. Unos meses después su cadáver fue robado para intentar extorsionar a la familia. El cuerpo fue encontrado abandonado en un campo.

 

Tomado de: 20minutos.es. Septiembre 20, 2015.