1er Lugar de «Talento del Barrio» en la categoría: poesía/lenguaje popular

Desde bondojito te llevo a Tepito, si me das un beso se me para el carrito, si te llevo en micro no va a ser en balde, yo se que tu quieres ver-Garibaldi…

El concurso “El Talento del Barrio”, certamen organizado por la Secretaría de Cultura del Distrito Federal y Salón Los Angeles, celebró su final el pasado 4 de diciembre, con la premiación de varias disciplinas, entre ellas la de poesía/lenguaje popular.

El Secretario de Cultura, Eduardo Vázquez Martín, señaló que el albur es una palabra que expresa emociones, implica el doble sentido y está impregnado por la gracia, el gusto, la fantasía y la picardía.

El primer lugar en el rubro: poesía/lenguaje popular fue para David Rivera, el Rey Coyote, guió al público reunido en el inmueble de Lerdo por las calles, pero sobre todo, por el lenguaje de Nezahualcóyotl, el único municipio de México que por nacer tan grande obtuvo de inmediato el apelativo de “Ciudad”. Por ello debemos referirnos a ese gran asentamiento mexiquense como Ciudad Nezahualcóyotl.

Sin trabarse, de corridito, el Rey Coyote impartió una cátedra magistral de ese lenguaje que sólo se habla, literalmente, a ras de suelo. Y que para comprenderlo es requisito haber nacido o crecido en la calle, ese espacio geográfico de las colonias populares (“donde de nada te sirve traer tu rosario”) en el que si no eres bueno para los putazos simplemente no existes.

Metalenguaje, jerigonza, caló, llámelo como mejor le dé la gana, el sustantivo no cuenta –y el adjetivo, menos—, lo importante es saber que la palabra cambia diariamente, que se alimenta de consonantes y acentos para inventarse a sí misma, sobre todo cuando todo un idioma resulta insuficiente para capturar la esencia de ese rico barrio en el que nos tocó nacer.

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Este es Mi barrio, mi vecindario, donde malandros atracan a diario, donde nada sirve traer tu rosario, tu escapulario o tu crucifijo, mijo, recuerdo mi padre muy bien me lo dijo: ”que si te encuentran, que no te asalten, y si te asaltan que no te violen y si te violan que no te guste, y si te gusta que no te falte” “Salte, ve con cuidado no olvides traer de regreso el mandado y el cambio completo” ¿Neto? No lo prometo voy con mis amigos en casa la chancla y el cinto eran mis enemigos, y yo era chingón para el trabalenguas el trompo el balero el Yoyo y las letras. pero hubo dos cosas marcando mis pasos: el pinche albur y los chingadazos. Saber defenderse era toda una ciencia, era experiencia, sobrevivencia, una tendencia bastante sencilla, saltar por los compas de la palomilla pleitos de pandilla Y respeto también, defender la cuadra no importa de quien.

Y así fui creciendo entre risas y llantos en un barrio humilde como muchos tantos, nunca me agüitó la maldita pobreza, sabía que siempre por algo se empieza, con todo y aquello podía disfrutar, sazón de la abuela en cualquier manjar: quelites, nopales, frijoles, tortillas, lentejas, arroz, chicharrón, quesadillas, elotes, ejotes, charales. jumiles, chiles en nogada, también chilaquiles, las fiestas = el mole, reuniones = pozole, temprano el domingo tamales y atole, salsa en molcajete tortillas = metate, un buen guacamole con mucho aguacate…pero muchas veces no había la chanza, tortillas con sal nos llenaban la panza, ahí comprendí que no importa el momento, será siempre el hambre el mejor condimento.

Descubrí que el se dice que entre pobres no hay falsedad se equivoca, la condición humana no respeta lo que toca, en hombres y mujeres, ricos, pobres no se enfoca, el hombre es como el pez que se muere por la boca. Pero mi barrio estaba de bote en bote y la gente loca de la emoción, bajo un cielo rojo cien años que rompen los cuatro caninos de mi corazón, las luces de Nueva York que desvelan e iluminan al chilango, como un duende siguiendo una piel canela por su maldito amor del tingo al tango.

Chucos suaves bailan rumba, y Johnny bravo lo que tuerza, wacha el trueque capirucho: chido choro mata fuerza, el chinche chango se echa un churro, pinche pacha choca en chorro y sale atole, chale cholo, chula chancla, al Chile chato que ya chole. Las guamas, las gomas y las gomichelas, las garras las gorras y las mujerzuelas, los trucos los tratos y los ricos tacos, ustedes los ricos, nosotros los nacos, congales y bules de viernes a lunes, cantinas y bares burdeles y clubes, pachecos Pachucos se pasan de vivos, con cheves las chavas se pegan los chivos y con aguardiente Tequila o Mezcal, un buen curadito no queda tan mal, José Alfredo es rey y borracha Chabela, José José es ley y puto el que lo lea, chaka la baisa va leve levi´s, la cábula rifa y la chora es lo que hay, lo juro por esta, la neta me cae, Chava Flores vive y también Monsiváis, compay, si usted se las abre tal vez descalabre, si quiere me voy a mingar a mi chadre, ladre como perra que no quiso perro, ni modo no fue de mi tieso el entierro, aunque hubo unas cuantas en mi trayectoria, “pero un caballero no tiene memoria”. Si tengo pasado y un chingo de amigas y para memoria tengo 30 gigas, no tuve cien viejas mucho menos miles pero un día encontré mi talón de Aquiles, canija y preciosa mi chica ideal, pero era distinta su clase social, su raza tenía el puritito billete, y yo era un jodido con muy poca suerte. Me dijo muy propia “agradezco el cumplido, lo siento pero es que tú no eres mi tipo”, yo dije lo sé no soy perfecto, entiendo que tengo un par de defectos: soy naco, soy ñero, no tengo dinero,soy muy orgulloso y estoy bien culero, soy bien peleonero carácter muy fiero y tengo la facha de vil pandillero, mi vida la paso entre pleitos y riñas, mis compas borrachos y no vendo piñas, soy vago de esquinas, soy puro veneno, y jamás me ha tocado el papel del bueno”; pero alguna gracia tenía que tener, y se muchos trucos para convencer, te puedo llevar por toda la ciudad y ten por seguro que te va a gustar.

Desde bondojito te llevo a Tepito, si me das un beso se me para el carrito, si te llevo en micro no va a ser en balde, yo se que tu quieres ver-Garibaldi, primero te quiero ver en Pino Suárez, tus patas al Zócalo ya te la sabes, después que ya estemos mucho más adentro. quiero dispararte ostiones en el centro, Histórico, claro, o en la voca 7, o en chapultetrepo y verás que se siente y allá en Xochimilco yo bajo al pantano, todo lo que salga de ti me lo trago, haré lo que sea para

Hacerte feliz, para refrescarte un raspado de anís, o si tienes hambre sólo dime como y podrás disfrutar tallarines de lomo y para el vacilón vamos a un salón Dime donde quieres echar un bailón trompetas y clave marcando el son, las congas al ritmo de mi corazón, como en la merced lo gozábamos varios antes que prohibieran el aniversario. Yo bailo mi reina lo que se te antoje, saludo yo a todas pero no te enojes, que soy sólo tuyo así que ponte lista, vamos a sacarle brillo a la pista, un mambo, una polka, guaracha o danzón, la salsa, la rumba, la cumbia o el son, el tango, el vals, también las norteñas, si quieres bailar milonga con suelas, o quieres bailarme la boa no seas gacha, yo puedo bailarte hasta la cucaracha y ella me dijo: “pero que vulgar, lo siento pero esto no va a funcionar”.

Ni modo unas vienen y otras se van, no soy un Don Juan, soy sólo un patán, que sigue el camino y se pierde en el mundo, sin fecha ni horario, rutina ni rumbo, aullándole de vez en cuando a la luna, un loco cualquiera fuera de la tumba con historias en el cuerpo en forma de cicatrices, acá tu charro negro representando sus raíces.