Blade Runner: 34 años del clásico que definió la ciencia ficción

Es una fuente de inspiración para los filmes ciencia ficción posteriores por su atmósfera y la visión oscura y reflexiva que propone en su cosmovisión. Las palabras finales del replicante Roy enmarcan uno de los mejores discursos de la ciencia ficción, al resaltar las cualidades humanas del androide y sus limitaciones como inteligencia artificial

POR Adrián Rodríguez

Es una fuente de inspiración para los filmes ciencia ficción posteriores por su atmósfera y la visión oscura y reflexiva que propone en su cosmovisión. Las palabras finales del replicante Roy enmarcan uno de los mejores discursos de la ciencia ficción, al resaltar las cualidades humanas del androide y sus limitaciones como inteligencia artificial

ReplicanteRutger Hauer as Roy Batty from Blade Runner (www.youtube.com)

Ochenta y ocho por ciento de los fanáticos del clásico de ciencia ficción de Ridley Scott, Blade Runner, han debatido por varias décadas una de las incógnitas favoritas de muchos aficionados al género: ¿Es Rick Deckard un ser humano o un replicante? Depende de la versión que hayas visto.

Era 1982 y tras el éxito de Alien, Ridley Scott decidió contar la épica historia –ambientada en un mundo distópico y poco probable— de un ex detective con la misión de dar caza a seis peligrosos androides. Sin embargo, el costo de la producción rebasó los 28 millones de dólares, según se cuenta en el libro Blade Runner (Making Of), y los inversionistas forzaron al cineasta a agregar un final más alegre y una voz en off que explicara lo que ocurría en pantalla. El resultado no fue el éxito comercial que se esperaba, en parte porque compartió cartelera con E.T., de Steven Spielberg.

En la versión para cine no queda claro si el personaje de Harrison Ford es humano, pero en el corte del director la respuesta es un sí definitivo; incluso el propio Scott ha despejado la incertidumbre de manera pública en diversas entrevistas, aunque hay que recordar que la cinta está basada en una novela del célebre autor de ciencia ficción Philip K. Dick, ¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas? (1968), y al final de la historia se revela que, en efecto, Deckard es un replicante.

Una vez sumergido en la historia deja de importar si Deckard es humano o no. La atención se centra en su misión de cazar y eliminar a estos replicantes, que conforme avanza la trama, parece que adquieren más cualidades humanas. ¿Cuál es en realidad la diferencia entre Deckard y esos androides?

Dos décadas después, la cinta se consagró como una pieza de culto, no sólo para el género, sino para muchos cinéfilos que la han vuelto a ver con lupa en mano, descubriendo detalles que complementan el universo de Blade Runner, y la historia de su peculiar protagonista.

Para la mayoría, la idea de una secuela luego de 35 años de estrenarse la cinta original, resulta extraña pero intrigante. Extraña, porque Ridley Scott convenció a Harrison Ford de regresar para la secuela, e intrigante porque aparentemente es el mejor guión que Ford ha leído en su vida y será dirigido por Denis Villeneuve, el director canadiense detrás de Tierra de nadie (Sicario), protagonizada por Emily Blunt y Benicio del Toro.

Hasta el momento los detalles de la historia de “Blade Runner 2” son un enigma, sólo se sabe qué nuevos actores formarán parte de esta nueva entrega. Ryan Gosling es el elegido para hacerle justicia al primer filme como el nuevo protagonista, aunque no es la única cara conocida del elenco, también compartirá créditos con Robin Wright, mejor conocida como Claire Underwood en la serie de Netflix House of Cards, y Dave Bautista, el actor y ex-luchador que interpreta a Drax en Guardianes de la galaxia. ¿Serán ellos los nuevos replicantes?

Blade Runner es una fuente de inspiración para los filmes ciencia ficción posteriores gracias a su atmósfera y la visión oscura y reflexiva que propone en sus cosmovisión, dejando atrás un legado que, incluso en nuestros días, parece inagotable.

Las palabras finales del replicante Roy Batty (Rutger Hauer) han sido reconocidas como uno de los mejores discursos de la ciencia ficción, donde se resaltan las cualidades humanas del androide y sus limitaciones como inteligencia artificial, aquí la cita más memorable de la película:

“He visto cosas que los humanos ni se imaginan: naves de ataque incendiándose más allá del hombro de Orión. He visto rayos C centellando en la oscuridad cerca de la Puerta de Tannhäuser. Todos esos momentos se perderán… en el tiempo… como lágrimas… en la lluvia. Es hora… de morir.”

 

Tomado de: Tomatazos.com. Junio 25, 2016.