Zillennials

La Generación Z es sensible y comprometida con su entorno. A pesar de su corta edad, toma conciencia de la realidad del mundo en el que vive. Quiere cambiarla, no por exigencia sino por convicción propia. Por ello, a estos niños y jóvenes, cazatalentos, consultorías laborales y agencias de publicidad los tienen en la mira

10 empleos ideales para zillennials (www.forbes.com.mx)

POR Lorena Rivera

La Generación Z es sensible y comprometida con su entorno. A pesar de su corta edad, toma conciencia de la realidad del mundo en el que vive. Quiere cambiarla, no por exigencia sino por convicción propia. Por ello, a estos niños y jóvenes, cazatalentos, consultorías laborales y agencias de publicidad los tienen en la mira

Hablamos de los niños y jóvenes nacidos entre 1994 y 2010, pertenecientes a la Generación Z, Gen Z o, como algunos los están llamado: zillennials. Son los hermanos menores de los millennials y representan 25.9 por ciento de la población mundial. A diferencia de cualquiera otra de las generaciones antecesoras, ellos son nativos digitales.

No hay que pasar por alto que, desafortunadamente, no todos los niños y jóvenes de esta generación han tenido la oportunidad de crecer a la par de los teléfonos inteligentes, las tablet, del boom de las redes sociales y de la inteligencia artificial.

Justo por ellos sería loable trabajar para descubrir y apoyar sus habilidades y así reducir la vulnerabilidad en la que viven. Porque la Generación Z es sensible y comprometida con su entorno. A pesar de su corta edad, toma conciencia de la realidad del mundo en el que vive. Quiere cambiarla, no por exigencia sino por convicción propia. Los zillennials no son egoístas sino altruistas. Y en la economía colaborativa podrán encontrar sus potencialidades.

No son sujetos pasivos, están deseosos de aprovechar su destreza en el manejo –como ningún otro— de la tecnología y de las redes sociales para las causas que adoptan porque siempre están conectados a todas horas y en tiempo real.

Por ello, a estos niños y jóvenes, desde hace unos años para acá, cazatalentos, consultorías laborales y agencias de publicidad los tienen en la mira.

En mayo pasado, la revista Forbes retomó un estudio del sitio de búsqueda de empleo e información laboral CareerCast.com, el cual, con base en su análisis sobre la Generación Z, elaboró una lista de las diez carreras en las cuales podrán destacar estos jóvenes, debido a sus aptitudes e intereses.

De entre esas diez carreras, una sobresale por su legítimo interés en el cuidado del planeta, la sustentabilidad y la lucha contra el cambio climático: ingeniería ambiental.

No hay de otra. Este planeta requiere ingenieros ambientales que prevengan, afronten y reduzcan los daños a la Madre Tierra y que la innovación tecnológica –por ejemplo— sea el motor para responder y emprender la transición del uso de los hidrocarburos hacia el empleo de las energías renovables en todos los procesos industriales y en la vida cotidiana.

Ahí no termina. También está la urgencia, de una vez por todas, para tener industrias agropecuarias más sustentables, porque es un enorme desafío alimentar a miles de millones de personas en el mundo, y que ese intento no se convierta en una catástrofe al agotar los insumos o contaminar –irreversiblemente— los suelos y el agua, vitales para la vida.

Si queremos un presente y futuro más promisorios es urgente que los Estados nación inviertan (y es muy válido de la mano de la iniciativa privada) un mayor porcentaje del PIB en educación y desarrollo y tecnología para la Generación Z y las que vengan.

La Unesco recomienda que los países en desarrollo inviertan en educación al menos 8 por ciento de su Producto Interno Bruto. Pero no es así en muchos países. México otorga 6 por ciento. El Banco Mundial considera que la inversión debería ser, mínima, de 10 por ciento.

En cuanto a tecnología, el Fondo Económico Mundial, con datos de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos, señala que México destina un raquítico 0.43 por ciento de su PIB; mientras que Israel y Corea 4.21 por ciento y 4.15 por ciento, respectivamente. Curiosamente, Estados Unidos, Reino Unido, Alemania y Francia desembolsan sólo 3 por ciento de su Producto Interno Bruto.

Tomémoslo en cuenta. Cada vez hay más niños y jóvenes interesados y comprometidos en saber sobre los efectos del cambio climático; quieren ser parte de la solución y participan activamente en ello desde sus pequeñas trincheras.

Una muestra es el documento La juventud en acción ante el cambio climático: inspiraciones alrededor del mundo, elaborado por la Iniciativa Marco Conjunta de las Naciones Unidas para los Niños, los Jóvenes y el Cambio Climático (mayo, 2013), en el que se pone de manifiesto su creciente conciencia social y ambiental así como la importancia del trabajo conjunto de estas nuevas generaciones para decidir, nada más ni nada menos: su futuro.

Es muy probable que los zillennials sean, en mayor medida, quienes salven la Tierra del cambio climático y nos enseñen a ser más sensibles ante las catástrofes que hoy vivimos.

Tomado de: Excélsior. Agosto 29, 2016.