Los Sexcritores pierden atractivo

¿Por qué triunfó el versionado tópico “chico rico se enamora de chica pobre” de E.L. James? Su saga logró un objetivo clave: conseguir una aceptación social suficiente para que pasajeros de trenes, autobuses y metros de ciudades de todo el mundo sacaran un libro erótico en medio de una multitud sin sentir pudor

Fifty Shades of Grey: Anastasia Steele Is All Tied Up in… (Hollywood Reporter)

POR Miriam Elies

¿Por qué triunfó el versionado tópico “chico rico se enamora de chica pobre” de E.L. James? Su saga logró un objetivo clave: conseguir una aceptación social suficiente para que pasajeros de trenes, autobuses y metros de ciudades de todo el mundo sacaran un libro erótico en medio de una multitud sin sentir pudor

El erotismo pierde atractivo. Al menos, en las librerías. Con el lanzamiento hace ya un lustro de la aclamada saga Cincuenta sombras de Grey de E.L. James, las ventas de novela erótica registraron un importante incremento que empujó a las editoriales a sobreexplotar el género. Muchos aficionados a la escritura se sumaron a la causa y decenas de novelas subidas de tono aterrizaron en las estanterías de los comercios, mientras sus propietarios se frotaban las manos esperando otro despunte en sus cuentas. El auge fue tal que propició la consolidación de una nueva generación de autores: los Sexcritores.

Ahora, cinco años después, la situación es bien distinta. Tras el boom del género en 2011 las ventas han descendido, especialmente este año. “Ahora mismo no tenemos ningún libro de erótica en el top 10 de ventas”, explica Asun Pascual, del departamento de libros de Fédération Nationale d’Achats des Cadres (FNAC).

La combinación de erotismo y literatura no es nada nuevo. Y sino que se lo digan a Emanuelle Arsan. Su obra homónima fue tildada de escandalosa y condenada a una vida clandestina durante años, lo que la obligó a publicar escondida tras ese pseudónimo sus mayores éxitos. ¿Por qué triunfó entonces el versionado tópico “chico rico se enamora de chica pobre” de E.L. James? Su saga logró un objetivo clave: conseguir una aceptación social suficiente para que pasajeros de trenes, autobuses y metros de ciudades de todo el mundo sacaran un libro erótico en medio de una multitud sin sentir pudor. O, mejor dicho, pasajeras, porque la mayoría de lectores de este género son féminas. De acuerdo con Pascual, la mayoría son mujeres “de entre 30 y 60 años”.

En el caso del sexo opuesto el efecto no fue el mismo. La librera subraya que, cuando un hombre quiere comprar una novela erótica, normalmente “lo esconde o no lo dice”. Reconoce, además, que la fiebre de la erótica no ha afectado en las ventas de los clásicos del género, como La historia del ojo de Georges Bataille o Lolita de Vladimir Nabokov, y confiesa que las novelas que están saliendo al mercado son “de poca calidad”. Pascual lo achaca a la intención con que el cliente adquiere una novela de este tipo: la evasión. “Buscan lo mismo que buscaban nuestras abuelas al comprar un libro de Corín Tellado”, declara.

El mercado de este tipo de narrativa continúa apostando por su particular target, aunque recientemente se han inclinado por clientas de menor edad y ha hecho resurgir la novela juvenil erótica. “La saga After de Anna Todd es un ejemplo”, señala la librera. La autora forma parte de esta nueva generación de Sexcritores, resultado de la fiebre Grey. Residente en Dayton, Ohio, Todd es una escritora primeriza que a sus 26 años ha logrado lo que muchos compañeros de profesión persiguen a lo largo de su trayectoria: convertir sus obras en bestsellers.

Al otro lado de la pluma las mujeres también son las dominantes. Entre los 10 títulos de novela erótica más vendidos no figura ninguna firma masculina, aunque eso no quiera decir que no las haya o que no sean merecedoras del puesto. Entrar en la codiciada lista se complica porque los nombres se repiten cada vez que un superventas viene precedido de una segunda, tercera y hasta cuarta parte, una práctica habitual.

Las firmas de la erótica

Gray_2Audrey Carlan. Wicked Hot Love Stories (www.audreycarlan.com)

Megan Maxwell fue una de las primeras escritoras en preceder a E.L. James y posicionarse como una de las autoras más importantes del chik lit, un género cuyo público objetivo son mujeres de entre 20 y 30 años, generalmente solteras y con empleo. El éxito de su trilogía Pídeme lo que quieras le ha valido un ejército de fans que se autodenominan “Guerreras Maxwell”. Pascual la define como “la autora más importante” del momento. “Tiene muchísimas trilogías y se venden mucho. Además, hace novela romántica y novela erótica y las dos se venden por igual”, abunda.

Sylvia Day es otra de las autoras que se ha ganado un reconocimiento internacional. Nacida en Los Ángeles, California, su saga Crossfire la ha llevado a encabezar los rankings de ventas en más de 21 países, llegando incluso a ser la número uno en la lista de The New York Times. Su carrera en la literatura arrancó en 2005 y desde entonces ha publicado diversas novelas, siempre cargadas de erotismo.

Pascual también destaca a Elisabeth Benavent (Gandía, 1984) como una de las escritoras de más éxito. Publicó su libro En los zapatos de Valeria en Internet y captó un gran número de seguidores que hicieron posible su lanzamiento en papel. Desde entonces, ha publicado las sagas Valeria y Silvia, la trilogía Mi elección y Horizonte Martina, formado por dos entregas. Su última novela, Mi isla, es presentada como “una historia especial, diferente y arriesgada” en la que asegura haber trabajado varios años.

La saga Calendar Girl de Audrey Carlan es otro de los títulos que figuran entre las novelas eróticas más vendidas. Cuenta la historia de Mia, una chica joven que se ve forzada a convertirse en scort para poder hacer frente a una deuda millonaria. Residente en California, Carlan ha alcanzado el número 1 en las listas de The New York Times, USA Today, y The Wall Street Journal. Además ha publicado la serie Falling y la trilogía Trinity.

Julie Kenner es otro de los nombres con más reconocimiento en la literatura erótica. Debutó en el género con Desátame, en la que relata la historia de Nikki Fairchild, una joven brillante. Su protagonista se cruza con Damien Stark, un millonario atractivo y arrogante que consigue todo lo que se propone y pondrá su vida patas arriba. Tras el éxito de su novela, Kenner publicó otras dos entregas: Poséeme y Ámame.

Tomado de: La Vanguardia. Noviembre 16, 2016.