En una Noche como Esta de Luisa Josefina Hernández

 

POR Óscar Garduño Nájera

En algunas ocasiones ocurre que los llamados actores profesionales descalifican lo que hacen los estudiantes. Y lo hacen con tintes no sólo de superioridad sino de idiotez. Porque ellos mismos comenzaron desde abajo. Porque ellos mismos tuvieron que aprender de sus propios errores para estar donde están ahora

Con Luisa Josefina Hernández no es fácil. Así pensé que podría iniciar este texto. Escribí la oración y la borré en más de una ocasión. A veces hay momentos para escribir. A veces hay momentos para reflexionar. Y a mí es lo que me ocurre cada que veo una representación escénica. Por un lado reflexiono acerca de lo que un grupo teatral me está presentando; por otro se me disparan las ideas acerca de qué tema se podría extraer para trabajarlo en una obra aparte. Hago escritura a partir de lo visual: la representación escénica se me presenta como una doble extensión de una escritura que corre paralelamente a esa otra escritura que sale de las voces de los actores. Llámenlo inspiración. Da lo mismo. En cuanto a la autora hay que decir que la justicia literaria no la ha alcanzado y que aún hay mucho trabajo por hacer respecto a su obra completa.

Quizás por eso fue que me arrepentí de comenzar mi texto con esa primera oración. Me parece que en dramaturgia no se trata de si un texto es fácil o no. Va mucho más allá de una dicotomía así. Y lo que se presenta al espectador es el resultado de un gran equipo. Como ocurre con En una noche como esta de Luisa Josefina Hernández.

Más allá de los familiares y amigos de los actores es difícil que alguien voltee a ver una propuesta como esta. En algunas ocasiones ocurre que los llamados actores profesionales descalifican lo que hacen los estudiantes. Y lo hacen con tintes no sólo de superioridad sino de idiotez. Porque ellos mismos comenzaron desde abajo. Porque ellos mismos tuvieron que aprender de sus propios errores para estar donde están ahora. Así que la primera llamada de atención es para que se den un espacio y acudan a ver esta propuesta escénica.

Conozco el trabajo de Andrea Soler como directora y me parece que de un tiempo a esta parte ha crecido enormemente. No sólo se nota un muy buen trazo escénico sino que, además, sabe manejar bien a los actores, los pone en el lugar que les corresponde sin que se llegue a ensuciar el trazo. Andrea Soler es una mujer llena de propuestas y de ideas disparatadas (tal y como deben ser las buenas ideas) y no dudo que en un futuro no muy lejano dé de qué hablar. La experiencia la respalda. Así se trate (las comillas son obligadas) de un trabajo “universitario”.

A mi juicio me parece que En una noche como esta es una propuesta femenina (no se confundan, por favor), en el sentido de que todas las actrices, sin excepción, se plantan muy bien sobre escena y se adentran en sus personajes, lo cual no ocurre, lamentablemente, con los actores, donde las actuaciones no solamente son irregulares, sino que a muchos de ellos se ve que les hace falta un poco de humildad para realmente aprender lo poderoso que puede llegar a ser el teatro bien hecho. Lo dice alguien que no es actor. Tómenlo así. Pero también lo dice alguien que se esperó hasta que se desmontó toda la escenografía y que tuvo oportunidad de ver las actitudes de algunos de los actores.

Deben poner mucha atención desde que comienza la obra e incluso les sugiero que lleguen con una lectura previa, ahora que hasta en PDF la pueden descargar de Internet. Lo anterior viene a cuento porque es una obra de teatro conformada por distintos cuadros que quizás en algún momento parezcan totalmente opuestos o contradictorios, pero que en su resultado final, en la esencia, en la magia misma, se comprueba que no es así. Como en una novela de Dostoievski predomina el dolor que surge de las entrañas del ser humano. Sin embargo, a diferencia de una novela del autor ruso, aquí sí hay varias lecciones que no sólo se llevan cada uno de los 16 personajes que integran la obra, sino que el espectador sale con esas tremendas sacudidas que sólo una buena obra de teatro puede dejar. Si no menciono al resto del equipo es por falta de espacio. Pero a todos ellos mis más sinceras felicitaciones. Si usted de casualidad da con este texto, hágase un favor y vaya a ver En una noche como esta, le aseguro que no se arrepentirá.

En una noche como esta de Luisa Josefina Hernández se presenta todos los jueves a las 19:00 hrs., hasta el 11 de mayo en el Auditorio Justo Sierra de la Facultad de Filosofía y Letras. La entrada es libre, pero hay que llegar con tiempo para que se tenga el mejor ángulo escénico.