Los ‘romeos telefónicos’ de India buscan pareja llamando al azar

Marcar números equivocados con la intención de encontrar novia es muy laborioso. Sin embargo, es cada vez más común en varios países donde la segregación tradicional de género ha chocado de frente con una ola de nuevas tecnologías a precios asequibles. En India se conoce como Romeo Telefónico a ese tipo de infractor

Satyavir Sachan, quien investiga las acusaciones de acoso telefónico, halló que un hombre había utilizado ocho tarjetas SIM para contactar a más de 500 mujeres(Atul Loke/ The New York Times)

POR Ellen Barry

Marcar números equivocados con la intención de encontrar novia es muy laborioso. Sin embargo, es cada vez más común en varios países donde la segregación tradicional de género ha chocado de frente con una ola de nuevas tecnologías a precios asequibles. En India se conoce como Romeo Telefónico a ese tipo de infractor

Lucknow, India. En un centro de atención telefónica rodeado de ventanales se escucha cómo los oficiales de policía teclean sus computadoras. Investigan a un tipo particular de delincuente en India.

El Romeo Telefónico, como le apodan, llama a números al azar hasta escuchar una voz femenina, con la esperanza de encontrar a alguien con quien establecer una conexión romántica. Algunos pretendientes asumen una actitud demasiado entusiasta (“¿Puedo recargar tu teléfono móvil?”), otros hacen súplicas con voz quebrada (“Sólo de escuchar su voz, señorita, todo mi cuerpo tiembla”) y no faltan los que hacen proposiciones indecorosas (“Vamos a hacer todo tipo de cosas prohibidas”).

Marcar números equivocados con la intención de encontrar novia es muy laborioso. Sin embargo, es cada vez más común en varios países donde la segregación tradicional de género ha chocado de frente con una ola de nuevas tecnologías a precios asequibles.

“Es una tendencia nueva”, explica Julia Huang, investigadora del departamento de antropología de la London School of Economics y autora de un artículo acerca de esta práctica entre las jóvenes de Bangladesh. “Es algo oculto. Implica riesgos; se trata de experimentar con el mundo exterior al que no tienen mucho acceso”.

El centro de atención telefónica de la policía en Lucknow, en el norte de India, recibe unas 700 llamadas al día, en su mayoría de mujeres que se quejan por las llamadas insistentes de hombres extraños. The Hindustan Times publicó hace poco una noticia donde revelaba que los negocios dedicados a la recarga de teléfonos venden los números de algunas jóvenes a los hombres que lo solicitan; cobran 500 rupias (7,60 dólares) por una joven “bonita” y 50 rupias por una “ordinaria”.

Hace poco, Geetika Chakravarty, una maquilladora de 24 años que toda su vida ha viajado porque su padre es un diplomático, presentó una denuncia. El año pasado publicó su número telefónico en la sección de contactos de la página de Facebook de un salón de belleza. Recibió tantas llamadas de hombres desconocidos que tuvo que bloquear 200 números distintos.

“No sé qué piensan”, abunda. “A veces llaman y me dicen: ‘Te amo’. Otras veces contesto y dicen: ‘Quiero hablar con Sonia’. Cuando les digo que no soy Sonia, sencillamente responden: ‘Ah, ¿entonces puedo hablar contigo?’”

El llamador más persistente le marcaba tres o cuatro veces al día, urgiéndola a que se reunieran en algún lugar. Bloqueó su número, y le llamó desde otro. Comenzó a preocuparle que la quisiera buscar en persona.

Cuando la policía rastreó las llamadas, encontraron a Premsagar Tiwari, de 24 años, quien trabajaba en una escuela. El policía dedicado a estos casos, Satyavir Sachan, encontró que Tiwari había utilizado ocho diferentes tarjetas SIM, algunas registradas a nombres falsos, para contactar a más de 500 mujeres.

La policía encontró que cada día dedicaba de dos a tres horas aproximadamente a esa actividad.

La historia fue otra en Bangalore, donde Umakanti Padhan, de 16 años, intentó llamar a su cuñada. Marcó el número equivocado y terminó conversando con Bulu, ocho años mayor. Primero colgó preocupada, pero Bulu la llamó de regreso. Terminaron entablando una relación telefónica.

“No sé si es algo bueno o malo, pero confío en él”, añade Padhan.

Para la antropóloga Huang, los cortejos telefónicos son emocionantes para las mujeres por el sentido de anonimato y la relativa distancia física. Los hombres realmente escuchan y, para las mujeres jóvenes, “les da algo de emoción temerosa”.

Tomado de: The New York Times (Español). Marzo 25, 2017.