Ada Lovelace: la inventora del primer ordenador

Ada Lovelace fue la hija única del poeta Lord Byron y de la científica Annabella Milbanke, y sacó lo mejor de ambos. Poeta y matemática, Ada escribió un tratado sobre la anatomía de las aves, al que agregó cálculos matemáticos y análisis de materiales, pero también creó el primer programa de ordenador de la historia

Ada Lovelace: La primera programadora informática (IQ by Intel)

POR Opera Mundi

Ada Lovelace fue la hija única del poeta Lord Byron y de la científica Annabella Milbanke, y sacó lo mejor de ambos. Poeta y matemática, Ada escribió un tratado sobre la anatomía de las aves, al que agregó cálculos matemáticos y análisis de materiales, pero también creó el primer programa de ordenador de la historia

Ada Lovelace fue la hija única del veleidoso poeta Lord Byron y de Annabella Milbanke, una mujer que se dio el lujo de abandonar –“justo al año de casados”— al bardo inglés orgullo, porque a ella sí le gustaba la “buena vida”. Y parte de esa “buena vida” era su estudio de la ciencia, al que Annabella dedicaba buena parte de su tiempo y por el cual Byron la llamaba “Mi princesa de los paralelogramos”. La hija, Ada, sacó lo mejor de ambos mundos: la poesía y las matemáticas. Pero fue en la esfera racional donde la madre centró sus baterías, alentando a su hija a que estudiara matemáticas, música, griego, historia, latín, francés y alemán, disciplinas un tanto lejanas de los vaivenes poéticos que Byron tanto amaba y que nomás no le hacían ninguna gracia a doña Annabella. Al llegar a la adolescencia, Ada no sólo superaba en conocimientos científicos a su propia madre sino que estaba obsesionada con volar. Fruto de su estudio, escribió un tratado acerca de la anatomía de las aves, al que agregó cálculos matemáticos, así como el análisis de materiales ligeros como papel y alambre, que sustituirían las plumas de los pájaros. A los 18 años, Ada conoció al matemático Charles Babbage, con quien se sintió identificada intelectualmente. Babbage tenía el propósito de construir la Máquina Analítica, cuya tarea sería realizar cualquier cálculo matemático, por muy complejo que fuera éste. Más adelante, Ada recibió el encargo de traducir al inglés “Esquema de la Máquina Analítica”, el único documento que existe de este invento. A la traducción, Ada añadió una serie de notas y explicaciones en las que exponía el algoritmo que demostraba la forma en que la máquina podía computar secuencias de números incluso complejas. “Esta máquina podría hacer todo lo que quisiéramos si supiésemos como ordenárselo”, señaló Ada, quien aunque murió sin saberlo, creó el primer programa de ordenador de la historia.