Murderabilia: la industria que comercializa con artículos de asesinos

 

 POR Alba Losada

Serial Killers Ink es el website más célebre de una industria conocida como murderabilia y cuyo propietario lo dirige desde su casa de Florida. En él se venden objetos pertenecientes a asesinos o que están estrechamente vinculados a ellos. El lugar predilecto para coleccionistas que tienen debilidad por los crímenes verdaderos

Una pintura de óleo del asesino en serie John Wayne Gacy, Pogo el Payaso, que mató al menos a 33 jóvenes a mediados de los años 70 en Chicago. Postales firmadas por criminales. Su ropa interior. O la silueta de la mano de un preso dibujada por él mismo.

Estos son algunos de los artículos que se pueden encontrar en Serial Killers Ink, la tienda más célebre de una industria conocida como murderabilia. En ella se venden objetos pertenecientes a asesinos o que están estrechamente vinculados a ellos. El lugar predilecto para coleccionistas que tienen debilidad por los crímenes verdaderos.

El propietario de Serial Killers Ink, Eric Holler, fundó su negocio en 2009 y lo dirige desde su casa de Florida. Este empresario atípico explicó cómo funciona el mercado del crimen.

“La gente se está poniendo de humor para cosas espeluznantes y oscuras. Pero también tiene que ver con las compras navideñas”. Algo que se debe a que las épocas de mayor demanda suelen ser Halloween y Navidad.

Estos artículos pueden ir de los 50 dólares a los 3 mil dólares. Los más caros suelen ser los más antiguos, como los de Pogo el Payaso, que murió en 1994. Además, a raíz de la reciente oleada de payasos siniestros las ventas de objetos relacionados con él se han disparando. Como el busto de su cara, que actualmente se vende por 135 dólares.

Se trata de una industria que comercializa con artículos manchados de sangre, por lo que pueden herir la sensibilidad de más de una persona. Algo que les hace susceptibles de ser llamados a juicio en numerosas ocasiones.

Sin embargo, Holler se defiende alegando que, a diferencia de propietarios de otras tiendas del estilo, nunca vendería cosas como un bocadillo comido a medias por Charles Manson.

Pero, hay algunas figuras críticas que no miran con buenos ojos a ninguno de los artículos que se comercializan en murderabilia. Uno de ellos es un defensor de las víctimas en Houston, Andy Kahan, que lleva años luchando para que la ley prohíba la existencia de este mercado que él cataloga de “enfermo y despreciable”.

Las leyes llamadas Hijo de Sam prohíben a los asesinos beneficiarse económicamente de sus propios crímenes, pero, por lo general, un tercero es libre de hacerlo.

Holler se ha enriquecido con los crímenes que otros cometieron, pero también ha ayudado a algunas víctimas. De hecho, una de ellas es una sobreviviente de la masacre de The Dark Knight Rises que tuvo lugar en 2012, Carli Richards. Él se hizo con su chaqueta, pero le prometió que le daría los beneficios que sacara para que pudiese pagar el tratamiento médico.

Tomado de: PlayGround. Enero 13, 2017.