“Quien conserva la facultad de ver la belleza no envejece”

 

POR José Luis Durán King

Cher, cuyo nombre verdadero es Cherilyn Sarkisian, nació bella y bella se retiró de los escenarios. Saltó a la fama en los años 60, durante el movimiento hippie, que ella y su pareja sentimental y artística, Sonny Bono, aceptaron sin remilgos, compitiendo de forma por demás exitosa contra tendencias de esos años como la Ola Inglesa y el sonido Motown

La frase corresponde a Franz Kafka, el artista nacido en Praga, Imperio Austrohúngaro, cuya obra va más allá de la novela corta “La metamorfosis” y que sobrevivió gracias al desacato de su amigo Max Brod, quien publicó la mayor parte de los trabajos del también autor de “El proceso”, al negarse a destruir los borradores de Kafka, pese a que éste se lo había pedido en vida. Afortunadamente, el corpus literario se salvó de la quema y el olvido, y ahora es considerado uno de los más influyentes en la literatura universal. Y no sólo eso, las ideas de Kafka son de una actualidad pasmosa, pues tratan sobre la alienación, los conflictos entre padres e hijos, la brutalidad física y la psicológica, todo dentro de un contexto terrorífico, de laberintos burocráticos e incluso de transformaciones físicas y místicas. Albert Camus, Jean-Paul Sartre, Jorge Luis Borges y Gabriel García Márquez, autores ya fallecidos, no tuvieron empacho en aceptar que Kafka fue una de sus influencias más importantes.

Cher, cuyo nombre verdadero es Cherilyn Sarkisian, nació bella y bella se retiró de los escenarios, aunque con ostensibles cambios físicos ajenos a los que la edad trae consigo. Saltó a la fama en los años 60, en plena efervescencia de movimiento hippie, que ella y su pareja sentimental y artística, Sonny Bono, aceptaron sin remilgos, compitiendo de forma por demás exitosa contra tendencias de esos años como la Ola Inglesa y el sonido Motown. Al separarse de Sonny en 1975, la carrera de Cher despegó con mayor fuerza, convirtiéndose en una celebridad en los escenarios de la música disco y en los espectáculos en Las Vegas. La pantalla grande fue también un contexto en el que la artista se encontró confortable, ganado incluso un Oscar por la película “Hechizo de Luna”. ¿Aunque hay alguien que no la recuerde como Alexandra Medford, una de las hermosas hechiceras de “Las brujas de Eastwick”?