La inspiración detrás del Joker, el príncipe payaso del crimen

Bill Finger y Bob Kane introdujeron al Joker en Batman #1 (Junio, 1940), posiblemente sin imaginarse que acababan de crear a uno de los villanos ficticios más importantes de la historia. ¿De dónde vino la idea para esta fascinante creación? La respuesta la ofrece un poster de The Man Who Laughs (1928), un film del expresionismo alemán

(Universal Pictures)

POR Sergio Hetrea

Bill Finger y Bob Kane introdujeron al Joker en Batman #1 (Junio, 1940), posiblemente sin imaginarse que acababan de crear a uno de los villanos ficticios más importantes de la historia. ¿De dónde vino la idea para esta fascinante creación? La respuesta la ofrece un poster de The Man Who Laughs (1928), un film del expresionismo alemán

¿En qué se inspiraron Bill Finger y Bob Kane para crear a Joker?

¿A qué se debe la fascinación que tenemos con los payasos? La relación odio/amor que le generó más de 300 millones de dólares a los muchachos de New Line Cinema tras el estreno de It (2017). ¿Cómo es que el personaje con la cara pintada es vigente cuando su primera aparición registrada fue en el circo de Joseph Grimaldi hacia el final de los 1700?

La respuesta creemos es algo retorcida: convertimos a los payasos en asesinos seriales. Y por encima de Pennywise, hay un incluso un personaje más intocable en la cultura pop, el príncipe payaso del crimen: Joker.

Bill Finger y Bob Kane introdujeron al Joker en Batman #1 (Junio, 1940), posiblemente sin imaginarse que acababan de crear a uno de los villanos ficticios más importantes de la historia. ¿Pero de dónde vino la idea para esta fascinante creación? La respuesta está más que a la vista si simplemente observamos un póster de The Man Who Laughs (1928), un film perteneciente a la corriente del expresionismo alemán que fue dirigido por Paul Leni y protagonizado por Conrad Veidt.

Una de las últimas películas de la vanguardia expresionista y muda, a pesar de que las primeras películas con sonido ya empezaban a aparecer para 1927, The Man Who Laughs pasaría a la historia en la edad moderna justamente por inspirar la creación de Joker.

El film cuenta con todas las características clásicas del cine expresionista: los ángulos extraños, los telones de fondo y escenarios adrede de aspecto artificial, las sombras profundas y una historia que aunque muchas audiencias consideraron de horror, en su núcleo no es más que un melodrama de época.

El protagonista, Gwynplaine, es el hijo de un noble inglés que tras ofender al rey James II es condenado a muerte. Antes de esto, el monarca les ordena a sus cirujanos que desfiguren permanentemente el rostro de Gwynplaine para que por siempre este sonriendo antes la muerte de su padre.

La película está basada en la obra homónima de Victor Hugo. El novelista francés escribió la historia durante su exilio en las Islas Channel, donde terminó después de ofender con sus escritos a algunos poderosos aristócratas franceses. The Man Who Laughs jamás se convirtió en su novela más popular, teniendo en cuenta que, entre otras, Hugo escribió clásicos como Los miserables y El jorobado de Notre Dame.

No es un misterio que los realizadores Bill Finger y Bob Kane utilizaron la imagen de Conrad Veidt, con el sorprendente para la época maquillaje de Jack Pierce, a la hora de llevar a las páginas al príncipe payaso del crimen. En honor al film de Leni, los realizadores Ed Brubaker y Doug Mahnke escribieron en 2005 Batman: The Man Who Laughs, una novela gráfica cuya portada evoca en honor unas de las clásicas imágenes publicitarias de la película.

Para los fanáticos del cine mudo y el expresionismo alemán, esta es una obra que deberían tener en cuenta si aún no la vieron. Para los fanáticos de Batman, The Man Who Laughs es esencial.

Tomado de: Vix. Enero 30, 2018.