Las conductas basura del ligoteo 2.0

La superficialidad, la inmediatez y la sensación de acceder a un vasto mar con múltiples posibilidades gracias a las aplicaciones con las que entran en contacto los solteros han disparado el nacimiento de comportamientos antes desconocidos, pero que no pueden calificarse más que de conductas basura que la sociedad acaba por aceptar e incorporar

Las 10 mejores apps para ligar y encontrar a tu pareja ideal (Mujerde10)

POR Patricia C. Serrano

La superficialidad, la inmediatez y la sensación de acceder a un vasto mar con múltiples posibilidades gracias a las aplicaciones con las que entran en contacto los solteros han disparado el nacimiento de comportamientos antes desconocidos, pero que no pueden calificarse más que de conductas basura que la sociedad acaba por aceptar e incorporar

En el mundo anterior a Tinder, Match.com y otras aplicaciones de ligar, el arte de la seducción tenía unas pautas más concretas, sobre todo, basadas en el interés hacia una persona o la ausencia del mismo.

Cuando la manera de contactar con el otro se reducía a una llamada de teléfono, un mensaje de 160 caracteres o una sonrisa tímida al coincidir en clase o en el ascensor, la vida parecía más sencilla en comparación con el lío actual de un mundo hiperconectado donde cada gesto –virtual— tiene un significado nuevo que no conocíamos –y que casi todos vamos aprendiendo a porrazo limpio—.

La superficialidad, la inmediatez y la sensación de poder acceder a un vasto mar con múltiples posibilidades gracias a las aplicaciones con las que entran en contacto los solteros han disparado el nacimiento de comportamientos antes desconocidos, pero que no pueden calificarse más que de conductas basura que la sociedad acaba por aceptar e incorporar. Por supuesto, los términos proceden del mundo anglosajón, inventores de la seducción 2.0 –o la no seducción, más bien—. Presentamos a continuación los que nos serán más familiares.

  1. Ghost/ Fantasma

El fantasma, que en su acepción inglesa también puede utilizarse como verbo (ghosting) se refiere a aquella persona que, después de haber mantenido un contacto frecuente, ya sea a través del móvil o incluso de citas, desaparece sigilosamente sin dejar ni rastro. Ni dar explicaciones. El fantasma, haciendo gala de su nombre, se desvanece, y te deja con la duda de si alguna vez existió o se trató de una invención. Su modus operandi habitual se concreta en dejar de responder mensajes o coger llamadas, haciéndole el vacío a la otra persona.

  1. Zombi

El zombi alude al muerto viviente, al resucitado. Se trata de una persona que, tras haber actuado como un fantasma y haber abandonado todo contacto, reaparece como surgido de la nada semanas o meses después. Como si nada hubiera pasado. El zombi vuelve a la vida a través de “me gustas” en redes sociales o con mensajes esporádicos a tu móvil. No da explicaciones de su tiempo de ausencia y tampoco da a conocer sus intenciones. ¿Las tiene? Puede que sí, o puede que no.

  1. Migaja/ Breadcrumb

En inglés también se usa como verbo (breadcrumbing) y hace referencia a la comunicación mínima que establece una persona de tu entorno sin un objetivo concreto. No es que quiera quedar, no es que quiera conocerte más, sólo pretende mantener tu interés haciendo el mínimo esfuerzo –lanzándote migajas— y sin concretar absolutamente nada. Te escribe, te pregunta qué tal estás, evita comprometerse a una cita, y, en definitiva, te alimenta con una esperanza de algo que, en realidad, no existe. Gráficamente, es lo más parecido a tener puesto un pie junto al marco de la puerta para que ésta no pueda cerrarse del todo. O una barra de pan, dado el caso.

  1. Cojín/ Cushioning

Algunas personas con pareja estable pero con relaciones en horas bajas optan por hacerse con un “cojín” y dedicarse al cushioning. ¿Qué es esto? Buscan a otra persona disponible con la que comparten tiempo, intereses y penas, explorando una nueva ventana de posibilidades por si las cosas con la pareja se ponen feas. Es decir, una búsqueda anticipada de posible sustituto. Sólo por si acaso.

  1. Stashing

Los que se dedican al stashing mantienen alejada a la persona con la que salen de sus amigos, familiares y entorno más íntimo. ¿Por qué? Obviamente, porque no contemplan la relación como algo duradero ni confían en que seguirá adelante en el tiempo. Se trata de un pasatiempo del que no hace falta a hacer partícipe a amigos o padres que luego te pregunten por ella o por él. Después de todo, tarde o temprano el ligue podrá ser sustituido por uno nuevo…

El fenómeno de los fantasmas, zombis y migajas no es una cosa residual. Al menos, en Estados Unidos, donde la encuesta anual de Match.com sobre hábitos de los solteros ha registrado incluso las ciudades donde estos comportamientos son más frecuentes. Austin (Texas) se lleva la palma: allí la frecuencia de toparte con un fantasma, un zombi o de ser convertida en migaja se dispara. Le siguen San Antonio, Los Angeles, Jacksonville o Portland, entre otras. Y ya se sabe, todo lo que se pone de moda en Estados Unidos acaba cruzando el océano. Si aún no has sido víctima de alguna de estas conductas basura, mejor mantenerse alerta: todas ellas vienen en el mismo pack.

Tomado de: El Economista (España). Febrero 10, 2018.