La historia del padre y el hijo detrás de Winnie Pooh

La primera historia de Winnie Poohse publicó en 1926 con las ilustraciones de E.H. Shepard. El libro se convirtió inmediatamente en una sensación, se vendieron 30 mil copias en Inglaterra y 150 mil en Estados Unidos. Winnie Pooh era el personaje perfecto para un país y un mundo devastados por la guerra: una celebración de la familia

Christopher Roobin junto a su osito (Bettmann vía Getty Images)

POR Juan Manuel Meyer

La primera historia de Winnie Poohse publicó en 1926 con las ilustraciones de E.H. Shepard. El libro se convirtió inmediatamente en una sensación, se vendieron 30 mil copias en Inglaterra y 150 mil en Estados Unidos. Winnie Pooh era el personaje perfecto para un país y un mundo devastados por la guerra: una celebración de la familia

Las historias clásicas que fascinan al mundo se originan de las formas más insospechadas. J.K. Rowling escribió Harry Potter mientras era una madre divorciada y sobreviviendo con la pensión de desempleo; J.R.R. Tolkien reflejó en su obra maestra, El señor de los anillos, el horror que había vivido como soldado en las trincheras de la Primera Guerra Mundial.

La inspiración proviene de lugares muy distintos y la creación surge como deseo de expresar y contar, pero a veces también con un deseo de sanar o de imaginar un mundo mejor, un mundo más amable. Es el caso de Winnie Pooh, que de alguna forma también será el resultado de superar el trauma causado por el dolor de la Primera Guerra Mundial (1914-1918), una guerra salvaje y brutal en la que millones perdieron la vida y otros tantos millones quedaron con discapacidades físicas y psicológicas.

La historia detrás de la creación de este osito cobra especial importancia a propósito del reciente estreno de la película Christopher Robin: un encuentro inolvidable.

A.A. Milne, el creador de Winnie Pooh, fue soldado del Ejército Británico en la Primera Guerra, y a su regreso –como cientos de miles de soldados— padeció de shellshock, lo que conocemos hoy en día como síndrome de estrés postraumático. Buscando aliviar esa situación, Milne dejó Londres con su familia para ir a vivir a la provincia, a esa provincia idílica, llena de árboles y de verde que asociamos con lo más pintoresco de Inglaterra.

Y fue precisamente en esos bosques, caminando con su único hijo, Christopher Robin, que al autor se le ocurrió la idea de crear al famoso osito, un osito perezoso y siempre deseoso de comer miel: Winnie Pooh. Pero Winnie no iba a ser el único protagonista de las historias de Milne, quien decidió incluir a su hijo en la fantasía, y así Christopher Robin pasó de la realidad a la fantasía con su mismo nombre, inmortalizado por su padre.

La primera historia de Winnie Poohse publicó en 1926 con las ilustraciones de E.H. Shepard. El libro se convirtió inmediatamente en una sensación, se vendieron 30 mil copias en Inglaterra y 150 mil en Estados Unidos. Winnie Pooh era el personaje perfecto para un país y un mundo devastados por la guerra: una celebración de la familia, de la amistad y de la solidaridad. Se fueron añadiendo amigos, el tigre Tigger, el burrito Eeyore, el cerdito Piglet, el conejo Rabbit y los canguros Kanga y Roo (Australia todavía era parte del Imperio Británico en aquel entonces).

A.A. Milne y su hijo Christopher Robin, cuando se publicó el libro de Winnie Pooh (Bettmann vía Getty Images)

El hijo de Milne se convirtió en una celebridad inmediatamente y fue uno de los primeros niños estrellas de la cultura de masas. Daba entrevistas de radio y hacía apariciones en público donde el mismo leía las historias. Sin embargo, vivir bajo la lupa y ser un personaje de consumo público le causaría problemas después, a tal grado, que, irónicamente, para separarse de la imagen de Christopher Robin, insistió en enlistarse como soldado en la Segunda Guerra Mundial. Hay una excelente película, Goodbye Christopher Robin, con Domhnall Gleeson y Margot Robbie, que justo relata esta historia.

Nuevamente, el abismo y la conexión entre la realidad y la fantasía. El padre escribe las historias como un refugio de su experiencia en la guerra, y entonces el hijo decide reafirmar su realidad como persona alejándose de la fantasía justo enlistándose para ir a la guerra. Aunque fue herido, Christopher Robin sobrevivió y eventualmente hizo las pases con su identidad compartida con el mundo. Probablemente ayudó que desde el principio Winnie Pooh se convirtió en un personaje muy redituable.

Y es que a pesar de que Milne solo escribió cuatro libros de Winnie Pooh, el personaje se convirtió en una sensación, ayudado por el hecho de que fue uno de los primeros cuya imagen se comercializó a nivel masivo en todo tipo de productos. El mundo se inundó de Winnie Poohs y el personaje tuvo su consagración en 1966 cuando Walt Disney produjo su primer corto cinematográfico con las aventuras de Pooh. Las hijas de Disney adoraban al personaje.

Y pensar que todo empezó en unas caminatas en el bosque de un padre y de un hijo.

Tomado de: Huffpost. Agosto 4, 2018.