Robótica y humanidades

La polimatía “es la sabiduría que abarca conocimientos sobre campos diversos de la ciencia, arte o las humanidades. Un polímata es un individuo que posee conocimientos que abarcan diversas disciplinas. La mayoría de los filósofos de la antigüedad eran polímatas, tal como se entiende el término hoy en día”

Nueve pensamientos que Einstein dejó para la historia (Cadena SER)

POR José Luis Durán King

La polimatía “es la sabiduría que abarca conocimientos sobre campos diversos de la ciencia, arte o las humanidades. Un polímata es un individuo que posee conocimientos que abarcan diversas disciplinas. La mayoría de los filósofos de la antigüedad eran polímatas, tal como se entiende el término hoy en día”

Contrariamente a lo que se cree, las carreras técnicas no son las únicas, y por ende, las más importantes en la era de la automatización, cuando los robots impactan, sobre todo, los empleos de carácter manual.

Gracias a la literatura y cine de ciencia ficción, cuando pensamos en robots los imaginamos como androides, es decir, “un robot u organismo sintético antropomorfo que, además de imitar la apariencia humana, emula algunos aspectos de su conducta de manera autónoma”.

El término androide no es para nada un concepto relativamente nuevo que nació en el siglo XX. Aunque parezca increíble, fue San Alberto Magno el que lo utilizó por vez primera en 1270. El señor Magno nació en Lauingen, Baviera, en 1193, y murió en Colonia diez años después de acuñar su famoso concepto que tanta imaginería ha aportado a la robótica. Resulta que don Alberto era un todoterreno destacado, pues fue sacerdote, obispo doctor de la Iglesia, teólogo, geógrafo, filósofo y químico, en resumen, un polímata de la ciencia medieval.

Lo anterior viene al caso, porque son, precisamente, personas con un amplio abanico de habilidades, las que pueden brillar en el campo de la robótica.

Hasta hace poco era un denominador común hablar de que un título universitario no era suficiente para encontrar un puesto en el competido mercado laboral de nuestra época. Las universidades privadas hicieron su agosto ofertando maestrías, doctorados, diplomados y cursos suplementarios para dar y repartir. Sólo que la realidad muchas veces suele ser muy triste, y muchos polititulados no encontraban empleo pese a todos sus galardones.

La explicación a esta modalidad de paro, que en su libro El horror económico la esxritora francesa Viviane Forrester llamó “desempleo tecnológico”, tiene relación –al menos en parte–con un viraje en las políticas de empleo, en el que las empresas dejaron de dar relevancia al número de diplomas que colecciona un candidato, para centrarse en el desarrollo de las habilidades blandas o transversales.

Es decir, mientras que las habilidades duras tienen que ver con el conocimiento académico curricular obtenido durante el proceso formativo formal, las habilidades blandas ponen en práctica de forma integral aptitudes, rasgos de personalidad, conocimientos y valores adquiridos.¿Por ejemplo? Las habilidades del candidato para comunicarse, para relacionarse, su capacidad creativa, y su compromiso para trabajar en equipo. Además de responsabilidad, honestidad, actitud proactiva en la resolución de problemas y en la generación y aportación de ideas innovadoras en pro de la empresa u organización en la que participa.

El portal chileno Universia va más lejos y en su artículo “¿Cuáles son las habilidades más importantes para la era de la robótica?” destaca tres, que se ubican, por cierto, en el terreno de las Humanidades: 1) “Filosofía. Pues permite pensar de forma crítica, elaborar argumentos y reflexionar acerca de las prácticas”. 2) “Ética. Para marcar límites a las posibilidades de la tecnología, empleándola con criterio”. 3) “Moral. Saber separar las buenas acciones de las malas acciones”.

Universia cierra su artículo con la siguiente reflexión, que no hay que echar en saco roto: “Mediante formación en áreas duras, de forma conjunta con la transmisión de habilidades blandas, los trabajadores podrán adquirir un perfil sólido que les permita adecuarse a las necesidades de la era de la robótica y seguir sus avances sin que sus puestos laborales peligren”.

Por cierto, la polimatía, de acuerdo con Wikipedia, “es la sabiduría que abarca conocimientos sobre campos diversos de la ciencia, arte o las humanidades. Un polímata es un individuo que posee conocimientos que abarcan diversas disciplinas. La mayoría de los filósofos de la antigüedad eran polímatas, tal como se entiende el término hoy en día”.