La historia e impacto de la mascarilla tapabocas

Creada en 1890, la máscara tapabocas era usada para hacer cirugías y proteger a los médicos de bacterias transmisibles. Posteriormente, en 1910, China las usó para prever la tercera plaga bubónica. En 1918, el mundo las uso para protegerse de la gripe española. En estos tiempos de coronavirus, la mascarilla es un símbolo de civilidad

POR Gabriela Ramos

Creada en 1890, la máscara tapabocas era usada para hacer cirugías y proteger a los médicos de bacterias transmisibles. Posteriormente, en 1910, China las usó para prever la tercera plaga bubónica. En 1918, el mundo las uso para protegerse de la gripe española. En estos tiempos de coronavirus, la mascarilla es un símbolo de civilidad

Desde su inicio, 2020 ha sido un año lleno de acontecimientos desgastantes, siendo el más notorio el que vivimos todos actualmente: la pandemia del coronavirus. El avatar del Covid-19 ha sido la mascarilla, que no sólo se ha vuelto la prenda más deseada de muchos, ésta también sufrió una metamorfosis veloz en su simbolismo.

Para el mundo occidental, durante los principios de la pandemia la máscara era un equivalente a La letra escarlata y hasta en un determinado momento fue un símbolo xenofóbico, en especial si era usada por alguien de la raza asiática. Sin embargo, el estado de alerta y la rápida información logró que el mundo entrara en razón y nos dimos cuenta de que la mascarilla es un símbolo de civilidad y que ésta no sólo nos protege a cada uno de nosotros sino que también protege a terceros, en caso de que seamos portadores del virus.

En la cronología de la pandemia, las máscaras en masas empezaron a ser usadas en Asia, luego Europa y ahora están en nuestro hemisferio. De hecho, la imagen histórica que quedará plasmada en los libros, a la hora de describir lo que estamos viviendo, serán los millones de rostros amordazados por la máscara en un inquietante periodo de su vida.

Creada en 1890, era usada para hacer cirugías y proteger a los médicos de bacterias transmisibles. Luego, en 1910, China las usó para prever la tercera plaga bubónica. En 1918, el mundo las uso para protegerse de la gripe española.

Desde entonces, la máscara en sí se volvió un símbolo de protección a las enfermedades. Luego también serviría como imagen de protestas (las más recientes, las de Hong Kong donde usaban mascaras negras para ocultar su identidad). En ciudades como Tokyo, Mumbai y la Ciudad de México se usan para protegerse de la contaminación.

En algunos casos se ha usado como símbolo de solidaridad, al igual que moda; en 2014 y 2015 se empezaron a evidenciar en diferentes pasarelas: Qiaodan Yin Perg, en China Fashion Week; y Masha Ma, en Paris Fashion week, donde fueron decoradas con cristales Swarovski. Luego hubo una ola de cantantes de rap y pop que empezaron usarla y hoy puedes encontrar máscaras hechas por Palm Angels o Off Whtte por más de 300 dólares.

Es más, durante la última semana de la moda en Milano y París, shows como Fendi y Chanel obsequiaron máscaras a sus invitados con símbolos de la marca grabados en ella. En este caso como proteccionismos al Convid-19.

Como una contribución en estos momentos de crisis, marcas como Prada han puesto a la orden sus fabricas para donar entre 80 mil y 110 mil máscaras a los hospitales de la Toscana. El conglomerado Kering dispuso que Balenciaga y Saint Lauren se abonarán a fabricar máscaras para Francia y a Gucci para Italia y China.

El gobernador de Nueva York, André Cuomo, toda una nueva figura de liderazgo internacional en estos complicados y críticos momentos, al capitanear la acción-reacción más agresiva vista de un político contra la pandemia, coordinó con el diseñador Christian Siriano para hacer máscaras para los hospitales locales. Zara también ha direccionado sus fabricas hacia la manufactura de máscaras para España.

Tapabocas

En Latinoamérica, la pandemia está arribando y agarrando fuerza, y en su prevención, la diseñadora venezolana Clarissa Egaña de Port de Bras ha creado máscaras de telas para ayudar a prevenir la propagación del virus.

La situación que estamos viviendo no sólo es una anomalía a nuestra vida cotidiana, es un batalla que todos debemos librar y la única forma de vencerla y volver a nuestra rutina es trabajando en conjunto. Por lo mismo, urgimos a todos quienes puedan ayudar con una máscara a que lo hagan. Constructoras que paren su producción a fin de prevenir la expansión del virus deben donar sus máscaras a hospitales locales para proteger a los médicos que suministran las pruebas como también atienden a los enfermos. Es hora de trabajar en conjunto, no es momento para lucrar, ahora es simplemente ayudar.

FOTO Portada Preparing for a pandemic: What should I buy? (CNN.com)

Tomado de: InStyle. Marzo 24, 2020.