Plantas que resucitan

De acuerdo con la especialista Jill Farrant existen unas 350 especies de plantas en el mundo capaces de sobrevivir tras estar grandes periodos técnicamente “muertas” por la sequía. La pregunta es: ¿si estos seres vivos son capaces de tales hazañas porque llevan muchos más siglos de evolución, podría el ser humano también?

POR Isabel González

De acuerdo con la especialista Jill Farrant existen unas 350 especies de plantas en el mundo capaces de sobrevivir tras estar grandes periodos técnicamente “muertas” por la sequía. La pregunta es: ¿si estos seres vivos son capaces de tales hazañas porque llevan muchos más siglos de evolución, podría el ser humano también?

Desde Nosferatu hasta Edward Cullen, la leyenda en torno a los vampiros se ha basado en que estas criaturas no necesitan comer ni beber para sobrevivir. Al menos no como las personas. Su sustento se basa en la ingesta de sangre humana. Pero, además, existe un aspecto notable: su inmortalidad. Pueden permanecer grandes periodos de tiempo en “reposo” para después sobrevivir si es necesario. Nuestro público más joven podrá reconocer el referente de Crónicas vampíricas (The CW, 2009), un universo donde la muerte real de los vampiros sólo ocurría si se les clavaba una daga hecha de la madera del árbol milenario que había creado su especie. En esta serie, asimismo, había escenas concretas de eutanasia decidida por los vampiros, quienes se metían en una tumba hasta que alguien volvía a alimentarlos con sangre para resucitarlos.

Algo parecido sucede a estas plantas, que “pueden rápidamente recuperar la fotosíntesis tras la rehidratación y, al mismo tiempo, son susceptibles de reactivar la formación de oxígeno”, de acuerdo con un artículo de científicos especializados. La familia de plantas que mayor índice de recuperación tiene pertenece al género Ramonda y se pueden encontrar en zonas tropicales y subtropicales, en concreto en el sur de Europa (Grecia, Macedonia). En la península ibérica contamos con una de estas plantas, que se ha denominado “oreja de oso” (Ramonda myconi).

Para Farrant, que lleva más de 17 años estudiando las plantas “inmortales” de Sudáfrica, uno de los objetivos que se derivan de esta investigación se halla en aliviar el problema del hambre en el mundo o, al menos, que la alimentación sea sostenible y accesible para todo el mundo. Esto, teniendo en cuenta que uno de los mayores problemas al que nos enfrentamos en el medio plazo, además del cambio climático, es la sobrepoblación.

Experimentos de personas que han “sobrevivido” sin sustento

Dentro del mundo de la meditación hindú, existen diversos testimonios de yoguis o budistas que han permanecido grandes periodos de tiempo con muy poca ingesta de bebida. Recordemos que una persona normalmente no puede vivir más de tres o cuatro días sin beber y sin comer su límite está aproximadamente en 30 días. La concentración mental de estos eruditos alcanza tal magnitud que dejan de precisar una necesidad tan “mundana” como la alimentación. Así, destacó en 1990 el caso de Hira Ratan Manek, un ingeniero hindú jubilado que empezó a “vivir de mirar al Sol” y que sólo ocasionalmente bebe té, café y suero.

Las plantas que resucitan son prueba fehaciente de que la naturaleza presenta la capacidad de auto regeneración más allá de la vida, una capacidad que podríamos conseguir incluso los seres humanos, aunque probablemente y por desgracia no seamos capaces de atestiguarlo.

FOTO Portada Plantas extraordinarias: la Rosa de Jericó (JardineriaOn)

Tomado de: Espacio Misterio. Marzo 3, 2020.