Alejandría

Céline secreto: su viuda lo cuenta todo

Céline secreto: su viuda lo cuenta todo

Al acabar la guerra, el matrimonio Céline huye a Dinamarca, donde el escritor pasa un año de cárcel. Su viuda asegura que el país escandinavo “es el más triste del mundo, habitado por cerdos hipócritas”, y que el paso por la prisión le convirtió en un “muerto viviente”. Por eso, asegura, “los diez años que precedieron a su muerte, ya no estaba allí”

Günter Grass presenta su faceta de artista plástico

Günter Grass presenta su faceta de artista plástico

En La Palma, Grass no escribió, como señalaron su hijo y su nuera, Beatrice, en una entrevista en 2017, pero no dejó de dibujar. En las salidas familiares para recorrer la Isla, siempre iba con lápiz y papel, y cuando encontraba un paraje que le gustaba, decía: “Hay que parar, necesito 20 minutos para dibujar”, explica Beatrice

Discurso sobre el estilo

Discurso sobre el estilo

El estilo es el hombre mismo. Por esto mismo, el estilo no puede ni arrebatarse, ni transferirse ni alterarse. Si es elevado, noble, sublime, el autor será igualmente admirado en todos los tiempos, pues únicamente la verdad es duradera y hasta eterna

Gustave Doré: el genio del detalle

Gustave Doré: el genio del detalle

Doré no tuvo formación académica, tampoco una guía o un profesor a domicilio. Como la mayoría de los artistas gráficos de entonces, comenzó con la realización de historietas cómicas, arte desarrollado en la actual Francia desde el siglo XVII con Jacques Callot

Los otros escritores malditos

Los otros escritores malditos

Al pasado lo revivimos en la memoria, siempre nos acompaña, mientras ésta funcione. No hay duda que todos tenemos vivencias que preferiríamos sepultar, pero quienes han tenido un pasado oscuro, infausto, les cabe convivir con sus demonios

Llamadme Ismael

Llamadme Ismael

Moby Dick es uno de esos libros que se quedan para siempre en tus adentros, de los que realmente te golpean cerca del alma y cerca del hígado al mismo tiempo. Se vuelve a él, como regresamos al Quijote, abriendo el libro al azar por cualquier parte, conociendo de antemano el fin y la derrota

La noche era tranquila

La noche era tranquila

Antes de entrar le pido se quite los zapatos para que no haga ruido con esos tremendos taconzotes. Chlac, chacl, chacl, ruido tan extraño que hacen. Observo sus pies que no están nada feos. Yo esperaba otra cosa. Dedos deformes, pero para nada. Es más, los quiero besar con angustia loca