Coronario

Mujercitas, literatura y machitos

Mujercitas, literatura y machitos

Las mujeres no se recluyen ya en los conventos, pues estos, como Dios, y copiando a Renato Leduc, han pasado de moda. Lo de hoy es recluirse en la academia y desde ahí, desde esas pequeñas ratoneras llamadas cubículos, combatir a capa y espada al machismo que impera de las puertas de la academia hacia fuera

Los pinches poetas jóvenes

Los pinches poetas jóvenes

Ignoro si hay un mercado negro de palabras, pero al parecer los jóvenes poetas acuden a él los domingos, luego de curarse la cruda en el puesto de barbacoa del tianguis. Ahí compran veinte o treinta palabras que sólo ellos entienden (porque el que se las vendió les explicó su significado) y luego las emplean en sus admirables y desastrosos versos

Bye Bye Bird

Bye Bye Bird

Bye Bye Bird es un trabajo muy bien planteado escénicamente: con pocos recursos escenográficos, la fuerza de la obra recae, primordialmente, en el trabajo físico y actoral que cada uno de los actores desempeña bajo la dirección de un joven Alejandro Ricaño, cuya popularidad aumentó luego de la exitosa El amor de las luciérnagas

Derroteros y premios literarios

Derroteros y premios literarios

Eso, lo de publicar, es algo que llega por sí solo si eres bueno o si cuentas con los contactos adecuados. Claro que cuentan las relaciones públicas. Quien diga que no, miente. Y hay escritores que lo saben bien porque para publicar han tenido que vender su alma al Diablo

Literatura y mierda: razones para escupir

Literatura y mierda: razones para escupir

Hay un momento en la vida en que frente a una mujer tienes dos opciones: escapar, morderte los labios, patalear, llorar con la cabeza en la almohada; o morir ahí mismo, frente a su mirada y su lástima, como ese mismo perro que queda en medio de cualquier avenida bañado en sangre

La cueva de un animal herido

La cueva de un animal herido

Escribo. Si existen fines terapéuticos para la escritura confió en ellos. Sin ningún tipo de pretensiones. Por favor, créanme. A lo lejos los días son grisáceos y sin sentido. Soy ese animal herido que se hunde en su lúgubre cueva a lamer sus heridas con tal de sanarlas y salir al encuentro de las hienas. Ahí me encuentro. En una cueva

Norma

Norma

Pienso en lo que está por llegar. Sé que es ocioso hacerlo. Aceptemos que somos expertos en ociosidades de ese tipo. Hay un hombre. Hay una mujer. Hay una estación de trenes en ruinas. Cientos de palomas disecadas y palabras de esas que dicen se atoran en la punta de la lengua. Pienso en lo que está por llegar

Norma

Norma

No tengo más expectativas que aquellas que me sostienen con suspiros en el día a día. Pero lo hago. En ti es que pienso. En cada una de tus fotografías dispuestas en una pared. En el color de esa pared. En la forma infinita de tus chinos. En tu mirada. También en tus labios. En todo eso pienso mientras la mañana interrumpe con su sol violento por la ventana

Suspiros y otra manera de destruir el mundo

Suspiros y otra manera de destruir el mundo

Hace mucho que deje de creer en los procesos terapéuticos de la escritura. Y tampoco me interesan. Pero si consigues plasmar el odio que sientes hacia el mundo y la muerte tienes un paso adelante. Tampoco es que te vayas a salvar o que dejes de ser el mismo animal moribundo, pero al menos tendrás una escritura honesta

Cuando la vida de tus sueños se pudre

Cuando la vida de tus sueños se pudre

Los sueños no existen. La mujer de tus sueños tampoco. El hombre de tus sueños menos. No hay relación amorosa que no nazca rota porque está comprobado que el ser humano es incapaz de soportarse a sí mismo si no fuese por las herramientas que tiene a su alcance: Internet, televisión, porno, alcohol, drogas, y todas las exquisiteces mundanas