Coronario

Hija de perra: Malú Urriola

Hija de perra: Malú Urriola

Sabemos que la poesía se trabaja con letras, no obstante hay que recordar aquella sentencia de Borges donde afirma que si los griegos hicieron a Homero ciego fue por el mensaje: más que ser palabra, la poesía es música. En El Arco y la lira (una de tantas biblias para quien se precie de ser poeta) Octavio Paz afirma: la poesía canta y cuenta

El puto amor

El puto amor

El ritmo narrativo de Merritt es vertiginoso. Una lectura sabrosa que si bien no viene a mostrarnos nada nuevo bajo el sol sí lo hace de manera original, terminas la lectura de la novela e inevitablemente ya te has enamorado de Marie, quien a su vez se ha enamorado y desenamorado de cuantos hombres le sea posible

No voy a pedirle a nadie que me crea

No voy a pedirle a nadie que me crea

Los premios literarios no garantizan calidad. En ocasiones es cuestión de suerte, como cuando compras un billete de lotería y al menos sacas reintegro. En otras (me han contado) se trata de meras argucias mercantiles para lanzar al mercado una novela que ya se contemplaba lanzar, pero que necesitaba urgentemente de un respaldo

Puto país, putos ciudadanos

Puto país, putos ciudadanos

No hay futuro. En ningún partido político. En ningún líder. Todos están cortados con la misma tijera y muchos de ellos quisieran estar en las circunstancias propicias para llevarse su buen fajo de ganancias. Perdimos al país. Lo estamos perdiendo con tantas muertes. Y lo que es ahora sólo es un aviso de lo que nos espera en los próximos años

Pequeña en la Jungla

Pequeña en la Jungla

La literatura infantil y juvenil es el patito feo de los géneros literarios. Si escribes para los jóvenes o para los niños llevas la de ganar. Eso es lo que creen. Porque qué fácil es escribir para chavos de catorce, quince años; mucho más para niños que al parecer son tan idiotas que sus padres creen que no entienden lo que les explican

Deberías casarte conmigo

Deberías casarte conmigo

Nuestra generación, a diferencia de la de nuestros padres, es tan pusilánime que le tiene tanto miedo a una relación formal, tal vez porque no estamos dispuestos a pagar el precio que eso significa, tal vez porque es mucho más cómodo permanecer en una zona de confort que nos ha funcionado durante años, y que nos puede funcionar hasta la muerte

Una alegre despedida

Una alegre despedida

Si conserva el escritor ese libro que no fue no es por la melancolía de las lanchas vacías del lago de Chapultepec, sino porque sabe que si bien no fue es un feliz testimonio de las alegres despedidas, aquellas donde se llora, pero también se ríe, y entonces uno acaba de comprender por qué el cabrón de Aristóteles perdió la poética de la comedia

Mi reloj de pulsera

Mi reloj de pulsera

Quien persigue al futuro persigue su propia imagen multiplicada en miles de espejos. Tal es una de las tantas pesadillas de Borges, quien acaso nos enseñó que la oscuridad de la ceguera está llena de infinito, y que es en este infinito donde, a su vez, se escucha el eco hueco del porvenir