Hermano lobo

Buscaba un mundo perfecto sin discapacitados

Buscaba un mundo perfecto sin discapacitados

El 14 de febrero de 2016, Satoshi Uematsu alertó a las autoridades de Japón que buscaba “eliminar en dos residencias a 260 personas discapacitadas. Mi objetivo es lograr un mundo en el que los que padezcan discapacidades severas puedan solicitar la eutanasia con el consentimiento de sus tutores”

El Dream Team de las asesinas

El Dream Team de las asesinas

Para cuatro enfermeras, matar fue un pasatiempo nocturno. Un periodista austriaco señaló que las asistentes se despertaron entre sí sus instintos sádicos, convirtiendo una sala de hospital en un campo de concentración. El sufrimiento de los pacientes terminales pasó a segundo plano. Ahora sobraban pretextos para acabar con la vida de los pacientes

Desaparecieron en la estación del tren

Desaparecieron en la estación del tren

Norman Afzal Simons era un hombre culto, tocaba música clásica y hablaba siete idiomas, entre ellos inglés y francés. Era maestro de quinto grado de primaria y aparentemente una persona tranquila. Y si bien nadie sabía que era homosexual, menos sabía que fuera un violento homicida de menores varones

20 minutos antes de la masacre

20 minutos antes de la masacre

Durante los interrogatorios, Kato Tomohiro no paró de llorar. Señaló que borró a sus contactos para evitar que sus conocidos pagaran por las acciones que él iba a emprender. En cuanto a los mensajes en Internet, indicó que tenía esperanza de que fueran vistos por la policía y lo detuvieran antes de la jornada de agresiones

Cazador en carretera solitaria

Cazador en carretera solitaria

En 2004, Andy Albury, matarife de oficio, ante la posibilidad de salir libre bajo palabra, señaló que la vida en prisión no le sentaba mal. Y no sólo eso: Albury compartió con uno de sus compañeros de encierro que había matado al menos a 14 personas en las inmediaciones de la carretera Flinders. El compañero de celda no se guardó el secreto

Gordon Stewart Northcott: lobo en gallinero*

Gordon Stewart Northcott: lobo en gallinero*

Gordon Stewart Northcott subió al patíbulo el 2 de octubre de 1930. Antes de que el verdugo accionara la palanca para abrir la compuerta que dejaría caer el cuerpo, Northcott gritó a la gente ahí reunida que por favor rezara una plegaria por él. Excepto el cura de la prisión, nadie más lo hizo

Virginia, nuevo escenario de homicidio serial

Virginia, nuevo escenario de homicidio serial

Las crónicas de la época señalan que el asesino de mujeres Harry Powers subió al patíbulo, lo hizo con una tranquilidad hasta entonces inédita en cualquier otro condenado. Al ver el buen arreglo con el que el criminal se presentó a su ejecución, un testigo exclamó con ironía: “Hasta parece que va a pedir la mano de su novia”

Condenadas a morir en prisión

Condenadas a morir en prisión

Cuando el Reino Unido condena a un criminal a prisión de por vida es muy difícil que aquel país revierta esa situación, sin importar que el castigo se aplique a hombres o a mujeres. De 55 condenas a prisión perpetua que ha otorgado, tres han sido elementos femeninos: Myra Hindley, Rose West y Joanna Dennehy

Veía la muerte en los ojos

Veía la muerte en los ojos

Saílson José das Graças confesó que no él violaba mujeres, pero que era muy excitante verlas a los ojos mientras morían estranguladas. Le gustaba que lucharan por su vida, que se defendieran, que lo arañaran, que intentaran golpearlo. Cuando alguna de ellas fallecía con los ojos abiertos, el asesino se masturbaba sobre el cuerpo inerte