Coronario

Mi padre y el día de las madres

Mi padre y el día de las madres

Cada que su corazón duro se lo permitía mi padre le lloraba a alguien. Sólo lo hacía si podía librarse de las sombras que oscurecían su figura cuando caía la tarde y se encerraba en su recámara a tocar la guitarra. Y entonces lloraba en silencio. Y nosotros sabíamos que lo hacía porque nos lo había confesado, borracho, en varias ocasiones

Los fucking valientitos del Coronavirus

Los fucking valientitos del Coronavirus

Pero hay mucho compita que se la juega, que le sigue jugando al tarzanzote sin saber que está por acabársele sus lianas y sus chitas y que se van a caer y se van a poner chico madrazote y ahora sí chipote sin sangre y no me chille no me chille porque se van a contagiar y como ratas van a esparcir el Corona Vairus entre los suyos

La muerte y la doncella

La muerte y la doncella

“En una palabra, me siento el hombre más infeliz, más miserable del mundo”. Es una frase devastadora con la que inicia Schubert una de sus últimas cartas. No puede hacer nada contra la enfermedad. La muerte ha tocado a su puerta, ha entrado sin hacer ruido, le ha puesto una silla y se ha sentado a su lado a esperar

Déjame escribir de tu cuerpo

Déjame escribir de tu cuerpo

Y tras de la ventana seguramente aparecerá una mariposa. Ahí colgaremos tu ropa interior cuando decidas quitártela. Quiero que comiences por el sostén, por favor… abre los brazos, de eso se trata: así fue como las primeras mariposas aprendieron a volar

Voces y transfiguraciones

Voces y transfiguraciones

Sé quién soy y lo qué es el mundo porque con cada una de mis palabras previamente lo he nombrado y, al hacerlo, lo he inventado sin importar si alguien lo inventó previamente, de tal manera que sólo soy y sólo existo si yo te nombro y tú me nombras y los dos nos atrevemos a sitiar un silencio milenario y misterioso

Nos merecemos los cadáveres

Nos merecemos los cadáveres

Nos merecemos los cadáveres que continuarán apareciendo por el país, y ellos a su vez se merecen que nosotros seamos sus espectadores, que comentemos y nos alarmemos por ellos en nuestras distintas redes sociales mientras el país se va a la mierda

La guitarra de mi padre

La guitarra de mi padre

Mi padre no era cantante porque no tenía voz para serlo. Su voz era dura, grave, picoteada por los aguijones del cigarro, del café fuerte y de los hielos. Pero si tocas la guitarra la gente que te escucha suele dar por sentado que también sabes cantar. O que al menos te sabes la letra. O que al menos no la harás de karaoke para que los demás canten

Borderline y otros poemas: Vivian Sanchbraj

Borderline y otros poemas: Vivian Sanchbraj

El peor padecimiento que podría tener la poesía de Vivian es la censura, y aquí uno de los puntos esenciales para entender la propuesta de Borderline y otros poemas: se trata de una poesía con referencias anecdóticas que se inclina en la mayoría de las ocasiones por destacar la presencia femenina y por ceder a la libertad que exige la poesía, los versos

José José: reconciliación sentimental

José José: reconciliación sentimental

No me hice borracho gracias a ti, pero tuve borracheras infernales cuando el tono de tu voz se aparecía. No fui de los que dedicaban tus canciones a amores desgraciados y rotos, aunque cuando el alcohol calentaba la sangre repetía las letras de tus canciones como mantra en busca de paraísos de alcohol y reconciliación sentimental

Las contraportadas de los libros

Las contraportadas de los libros

Nadie sabe cómo es que surgieron los textos de las contraportadas de los libros. A quién se le ocurrió la idea. Está bien, no es una idea maravillosa, y tampoco inventó nada, pero supongo que ayuda a promover la novedad literaria en la mesa de novedades literarias