El Parián

Despedidas

Despedidas

Pienso que después de la de Kennedy no testifiqué un funeral similar sino hasta el de Juan Pablo II y ahora el del mandatario venezolano. Imponente el fervor de la gente por su líder

Bodas de plata

Bodas de plata

Se dice, y con razón, que cada vez el matrimonio entra en desuso y que los jóvenes ya no lo ven como una gran aspiración. En efecto, las sociedades evolucionan y con ello sus maneras de relacionarse han variado a lo largo de las épocas

Euronírica. París

Euronírica. París

Más de una hora permanecimos en la torre, que pisé, recorrí y toqué casi igual que aquella botella de perfume de su misma forma que mi madre tenía sobre su tocador. Cuántas veces no tomé esa botella y en pleno suelo la rodeé de minúsculos autos de plástico

Euronírica. Madrid y Toledo

Euronírica. Madrid y Toledo

En hotel percibí la narración de un partido de futbol por radio. Al percatarme que se trataba de un amistoso del Atlético de Madrid pedí permiso de escucharlo. Mi interés se fundaba en que Hugo Sánchez se estrenaba en las canchas españolas

Euronírica. Roma y Florencia

Euronírica. Roma y Florencia

Lo imponente de mi estancia en el Coliseo se intensificó con la inusitada convicción de estar allí justo al mediodía mientras de madrugada mis familiares y conocidos soñaban, pero, ¿no también yo soñaba? ¿Era posible que mi persona estuviese allí?

Euronírica

Euronírica

En mi recorrido bajo una suave llovizna fui a parar a un pequeño parque, donde sumé a conciencia mi sentido del olfato sin en verdad hallar un olor singular como sí lo he encontrado en muchas ciudades mexicanas

Qué frío

Qué frío

Estar a 5 grados sobre cero ya nos hace tiritar mucho y nos quejamos en exceso cuando no se compara a temperaturas debajo de cero en zonas montañosas de nuestro país, y ni qué decir de Norteamérica, Canadá, y ya para que pensar, en Rusia, Suecia, Finlandia

El 22

El 22

Ahora el propio Cremoux tendrá que demostrar si ofrece televisión o prisión electrónica y a la vez tendrá que huir de la prisión de la burocracia, pues además de las propuestas de contenidos, tendrá que lidiar con papeleos y trámites administrativos que siempre restan tiempo y atentan contra cualquier intento creativo en lo laboral

Comala y Macondo

Comala y Macondo

Pese a que el pueblo de Comala existe en la realidad en el estado de Colima, su presencia en la novela de Pedro Páramo es diferente, producto de la fantasía, así como el Macondo de García Márquez con el que fallidamente se pretendió rebautizar su natal Aracataca