Flores en el buró

Margaritas sobre tus pezones

Los comerciantes no saben de hojas ni sutilezas para “esconder” ese lugar donde quedan atrapados los mordiscos de los amantes; ellos cubrieron los senos de sus maniquís con un grosero parche de cinta adhesiva que sólo sirve para darse cuenta de que los cuerpos ficticios no tienen pezones y que aun así causan miedo

Una noche viva como astromelia

Una noche viva como astromelia

Llegué temprano a casa y me topé con una reunión entre museógrafas que mi roomie lidera. Compartimos un par de bocanadas del dedo de bruja que circulaba hacia la derecha. Pero no me sentí cómoda. Di la tercera bocanada mientras desandaba mis pasos. Volví a abrir la puerta para no desperdiciar la frescura de la noche.