Novela

Irvine Welsh: El final de la cultura juvenil ha llegado

Irvine Welsh: El final de la cultura juvenil ha llegado

Al borde de los 60 años, el escritor valoró que “hay una cierta sabiduría que llega con la edad” y “se pierde un tipo de pasión irresponsable que se tiene cuando se es joven”. “Es genial tener ese tipo de intensidad. Uno lo pierde a medida que se hace mayor, cuando ya sólo ves todas las tonalidades de gris”

Murió Sergio Pitol, el escritor de vida nómada

Murió Sergio Pitol, el escritor de vida nómada

Sergio Pitol, autor de las novelas El desfile del amor (1984), Domar a la divina garza (1988) o La vida conyugal (1991), pasó sus últimos días en su casa del centro de Xalapa, una vivienda poblada por su colección de 12 mil libros que dispuso donar a la Universidad Veracruzana tras su muerte

John Steinbeck, el escritor proscrito

John Steinbeck, el escritor proscrito

En 1940, recibió el Premio Pulitzer, pero su éxito no estuvo libre de controversia: las ideas políticas de Steinbeck, crítico con el capitalismo y a favor de las reformas llevadas a cabo por Franklin D. Roosevelt para favorecer a la clase trabajadora, le acarrearon la condena del sector conservador, sobre todo en su propio estado

El paciente más útil de la historia

El paciente más útil de la historia

Cuando el médico se propone dar vida, lo hace con partes de cadáveres de gran tamaño. Esto lo hace para ensamblarlas con facilidad. El resultado es una criatura potenciada en sus capacidades motrices, intelectuales y pasionales. Pasiones que sellan el destino de ambos y funcionan como antecedentes para pensar el problema desde la medicina actual

Amorcito corazón

Amorcito corazón

Amorcito corazón se trata de una coedición con el Instituto Sonorense de Cultura. De un tiempo para acá Sonora despunta con buenos talentos literarios (daría para otro texto los nombres) tanto en prosa como en poesía. Lo mejor es que apoya a autores que no son tan famosos, le apuestan por distintas propuestas narrativas y generan apoyos para publicar

Bukowski, para seguir brindando

Bukowski, para seguir brindando

Ahora que se acostumbra hacer advertencias con cualquier libro, como si el crítico fuera un integrante del Ministerio de Salud Pública, conviene avisar que quienes manejen como criterios de rechazo la misoginia o lo políticamente incorrecto no debieran abrir un libro de Bukowski. Salvo que les importe más aún la literatura

Adela

Adela

Apostar por el poder curativo de las historias sería erróneo. Las historias no curan. Sean del tipo que sean. Son sólo palabras y como palabras se quedan. Sin embargo, cuando se está enfermo puedes pedir que te cuenten una muy buena historia. No sanarás del todo, pero acaso las penumbras de tu corazón alcancen a sonreír de buena manera